Luis Enrique volvió a demostrar el fuerte vínculo que mantiene con Gijón durante el acto de inauguración de la playa verde que desde este lunes lleva su nombre. El técnico asturiano, actualmente al frente del PSG, habló de sus raíces, de la selección española, del Sporting y dejó alguna confesión muy personal.
Para empezar, Luis Enrique quiso agradecer el homenaje recibido en su ciudad natal: «Es raro que hable de mi familia por mi trabajo, por lo que estoy agradecido al Ayuntamiento de Gijón por ofrecerme esta oportunidad. Dejé Gijón hace más de 30 años para trabajar, pero nunca olvidé volver cada año; todo el mundo conoce mi apego a mi ciudad natal. Este gesto es excepcional«.
El exseleccionador español también fue preguntado por el próximo compromiso de España en el Mundial y se mostró optimista con las opciones del combinado nacional, aunque evitó hacer pronósticos. «El partido contra España será un gran partido, espero que ganen su segunda Copa del Mundo. No hago pronósticos… Si España vence a Portugal, tendré a tres jugadores de vacaciones antes», bromeó entre risas, en referencia a los futbolistas del PSG.
Luis Enrique considera que la selección dirigida por España está creciendo y cree que puede aspirar a todo. «La Copa del Mundo es tan complicada… Veo a España en el buen camino, la veré con mis padres. La competición se endurece, pero veo a España en una trayectoria ascendente», expuso.
Durante el acto también reivindicó con orgullo sus orígenes asturianos. «Es difícil ser profeta en su propia tierra, lo soy porque no he trabajado mucho allí… Ser patriota, estar abierto a sus orígenes, estar orgulloso, eso es lo que hago.» El momento más emotivo llegó cuando habló del significado que tiene Gijón para él. «Gijón me aporta la paz, van a esparcir mis cenizas en esta playa verde de Gijón», señaló.
El entrenador también tuvo unas palabras para el Sporting de Gijón, del que sigue siendo abonado, y expresó su deseo de ver al club regresar a Primera División: «Me encanta esta camiseta, tiene un toque vintage, y el vínculo entre los aficionados y el club es único. Como abonado, estoy encantado de seguir apoyándolos. Espero que los jugadores y los aficionados se entreguen al máximo. Es duro después de tantos años en Segunda División, pero deben transformar esa presión en algo positivo. Espero que subamos a Primera División«.