El Surne Bilbao ha sido acomodado en el cuarto bombo de la undécima edición de la Basketball Champions League (BCL), cuya primera fase de grupos … arrancará el martes 6 de octubre. Mucho antes, concretamente este miércoles, los hombres de negro conocerán a sus tres rivales de la liguilla inicial en el sorteo que se celebrará en la Casa Patrick Baumann de Baloncesto situada en Mies, localidad suiza ubicada en las inmediaciones de Ginebra, sede de la FIBA, de su Salón de la Fama, del Naismith Arena y de la Biblioteca Pedro Ferrándiz. La única restricción aplicable será la relativa a los equipos de una misma federación, por lo que no podrán coincidir en esta fase del campeonato. De ahí que la franquicia de Miribilla evitará a clubes como Unicaja, Murcia y Joventut -tal vez también al Breogán, si supera las eliminatorias-, pero si la suerte no le acompaña se cruzaría con rivales temibles, incluido el vigente campeón lituano Rytas.
Un total de 54 equipos jugarán 206 partidos a lo largo de nueve meses, que cristalizarán en la Final Four de mayo. Todavía no hay una sede designada. 30 de esos clubes ya están en la fase de grupos, entre ellos el Surne Bilbao, mientras que los otros 24 disputarán la previa de la que saldrán los dos últimos integrantes la próxima edición de la BCL. Como aspirantes más firmes a meterse en el formato de las liguillas aparecen Breogán, Vechta y Wurzburg alemanes, Promitheas y Kolossos griegos, el Manisa turco y el VEF Riga letón, entre otros. En septiembre se sabrán los supervivientes.
Los hombres de negro estarán muy atentos al sorteo de este miércoles, en el que podrían caer en un grupo relativamente asequible o en uno de exigencia extrema. Dos ejemplos: una liguilla con el Slavia Praga, el viejo conocido Szombathely y el Giants Atwerp belga constituiría una oportunidad magnífica de acceder al Top-16. Ahora bien, una compuesta por el Rytas, Alba Berlín y Pallacanestro Varese sería un hueso durísimo de roer, de los que dejan con los dientes solo a los más sólidos y solventes. De momento habrá que esperar y ver qué depara la fortuna para los de Jaume Ponsarnau, quien está tranquilo por tener la plantilla confeccionada y lista para ponerse a sus órdenes. Sobre el papel, los grandes favoritos a llegar muy lejos y levantar el título son el vigente campeón lituano, el finalista AEK Atenas, Unicaja, Murcia, Joventut y Galatasaray, entre otros.
Hoja de ruta
En cuanto al sistema de competición, la FIBA ha mantenido los ocho grupos compuestos de cuatro equipos cada uno. ¿Y luego qué? Los primeros de todas las liguillas se clasifican directamente al Top-16, mientras que los segundos y los terceros jugarán el llamado play-in. Los últimos quedan eliminados. En esta fase no habrá sorteos, sino que se enfrentarán el segundo de la liguilla A con el tercero de la B y así sucesivamente. Los ganadores de una serie al mejor de tres se unirán a los líderes. Entonces se formarán otros cuatro grupos compuestos por cuatro clubes y los dos primeros disputan los cuartos de final. La fórmula volverá a ser la misma: una eliminatoria al mejor de tres. Los vencedores sellarán el salvoconducto de la Final Four, cuya última edición se ha celebrado en Badalona.
Sobre la aportación económica, cada uno de los 32 clubes participantes recibirá un fijo de 40.000 euros. Los gastos de arbitraje y de producción televisiva en el caso de que algún equipo tenga problemas de comercializar sus derechos audiovisuales correrán a cargo de la FIBA. Una vez en el Top-16, en la segunda fase de grupos, las victorias valdrán 7.500 euros. Los que acudan al cruce de cuartos, un triunfo se canjeará por 10.000. Por último, los premios en la Final Four se disparan, aunque solo para los tres primeros. El campeón se llevará 900.000 euros, el segundo 300.000 y el tercero 150.000, mientras que el cuarto no ingresa nada. Así que el ganador del título superará un millón de euros en premios, cantidad a la que hay que sumar las taquillas.