Una bandada de pájaros sobrevuela el campanario de la histórica iglesia de San Simón da Costa, la parroquia de Vilalba en la que el actor Maxi Iglesias habría adquirido una propiedad que se espera que convierta en su refugio de paz y desconexión en Galicia.
El pasado mes de abril se anunció que el madrileño, que vuelve a estar de plena actualidad por el reciente estreno de Todo lo que nunca fuimos, adaptación cinematográfica del éxito de ventas de Alice Kellen en la que comparte pantalla con Margarida Corceiro, habría sido visto en las inmediaciones del lago de As Pontes.
Incluso se llegó a especular en algunos programas televisivos, en los que se abordaba su supuesto romance con Aitana Sánchez-Gijón, que estaría valorando la adquisición de una propiedad en el municipio coruñés.
Pero, en realidad, según ha trascendido ahora, en esas mismas fechas el actor ya habría estado pernoctando en una autocaravana en la finca que compró en una pequeña aldea de Vilalba (a escasa media hora en coche de As Pontes) y que llevaba muchos años buscando nuevos moradores.
«Estaba á venda en internet dende hai máis de dez anos», confirman los vecinos, que dan más detalles sobre la transacción. Así, hablan de cifras de venta que rondan los 60.000 euros, y que incluiría una casa de piedra, que llevaba mucho tiempo deshabitada y que tendrá que ser rehabilitada, y una finca con vistas infinitas a la naturaleza.
Una parroquia de cine
Durante su breve estancia la pasada Semana Santa, algunos vecinos habrían intercambiado saludos con él y con sus familiares. «Estiveron aquí aparcados», decía una vecina, mientras señalaba una zona próxima a la iglesia y a la histórica escuela habanera, que fue en 2023 la localización escogida por Ficción Producciones para rodar la película Tratamos demasiado bien a las mujeres, dirigida por Clara Bilbao.
«Xa estamos afeitos a ter por aquí actores coñecidos», dicen medio en serio medio en broma los vecinos San Simón da Costa, que recuerdan que en este rodaje, que se prolongó durante varias semanas, participaron intérpretes de la talla de Antonio de la Torre, Carmen Machi o Luis Tosar.

Una escena de ‘Tratamos demasiado bien a las mujeres’, rodada en la escuela de San Simón. AEP
«Os de primeiro nivel, non, pero outros que tamén participaron na película volveron por aquí a visitarnos. O último hai escasamente dous meses«, aseguran, demostrando con ello lo buenos anfitriones que son.
«Aquí vívese ben e a nós danos igual que sexa actor coñecido ou non. É unha persoa como outra calquera. Que non se meta cos veciños, e listo», concluyen, contentos por recibir nuevas caras.
Pasar desapercibido
En su primera visita a Vilalba el pasado mes de abril , Maxi Iglesias trató sin éxito de pasar desapercibido. «Andaba cunhas gafas e unha viseira, medio disfrazado», cuentan los vecinos, que aseguran que hasta se llegó a pasear por la Feira do Queixo.
También fue a comer junto a sus familiares, y en varias ocasiones, a locales de hostelería ubicados por las parroquias próximas al casco urbano.
«Din que foi moi agradable con todos», cuentan algunos vecinos, mientras insisten en que el actor tampoco dudó en fotografiarse con las fans que se lo requirieron.+
Un enamorado de Galicia
Maxi Iglesias ha reconocido en alguna entrevista que su vínculo con Galicia va más allá de lo profesional. Mucho antes de que rodase las dos entregas de Punto Nemo, el madrileño ya conocía algunos rincones de la comunidad.
Las playas han sido siempre el lugar perfecto en el que desconectar con sus amigos. Al actor se le ha visto en la provincia de Pontevedra. Concretamente en la playa de Patos, en Nigrán, un inmenso arenal famoso por sus vistas a las Islas Cíes, pero también ha visitado Cangas o Bueu.

Paisaje rural, en San Simón da Costa. M.MANCEBO
En 2022 estuvo en Ortigueira, donde no dudó en mezclarse con vecinos y disfrutar de un entorno natural único. Y también es un habitual en la zona de Ferrol, donde le gusta practicar el surf, una de sus grandes pasiones.
La playa de Doniños es uno de sus refugios predilectos, un rincón del que ha presumido incluso en sus redes sociales y que está a una hora escasa en coche de Vilalba. Queda por ver si este verano vuelve a dejarse ver por la zona o si su refugio lucense queda, por ahora, fuera del foco mediático.
San Simón da Costa
San Simón da Costa, la parroquia más alta de Vilalba al albergar el pico Monseivane de 929 metros como techo y una de las más extensas con hasta 55 barrios, limita con Vilapedre, Lanzós, Samarugo y Corvelle. Dista de la capital chairega 14 kilómetros.
Según los últimos datos del Instituto Galego de Estatística (Ige) suma 333 vecinos, de los que 161 son hombres y 172 mujeres.

Iglesia de San Simón da Costa, conocida como la catedral de Terra Chá. M.MANCEBO
La iglesia parroquial, situada en el lugar de O Valado, es conocida popularmente como la catedral de Terra Chá por sus grandes dimensiones. Fue construida entre 1802 y 1802. Presenta tres naves separadas por arcos, muros laterales con robustos contrafuertes y una torre campanario de dos cuerpos en la fachada.
El exterior está hecho de cahotería pizarrosa y granítica con esquinales de sillería. En su atrio se conserva un crucifijo del año 1793 con un altar para férretros.
La parroquia es conocida además por dar nombre al queso ahumado con denominación de origen que recibe cada año innumerables premios y que celebra una feria que suma ya más de tres décadas de historia.