Orgullosísimos. Así estaban este lunes Luis Felipe Martínez y Nelly García, padres de Luis Enrique. A ellos les dedicó especialmente el homenaje su hijo, … que desde ayer da nombre a la nueva playa verde de El Rinconín, en Gijón.
Los padres de Luis Enrique marcharon de su pueblo rumbo a Gijón con la esperanza de darles un buen futuro a sus hijos. Recordó cariñosamente Luis Enrique las palabras de su padre, que siempre le decía dos cosas. La primera, «de vagos nunca se escribió nada», algo en lo que el entrenador admitió haberse esforzado y, la segunda: «Intenta ser buena persona», algo en lo que también ha hecho lo propio, «espero no haberme equivocado demasiado», añadió.
Con una sonrisa radiante, Nelly García, se paraba a hablar de su hijo con total voluntad, y no era para menos. «He estado llorando todo el rato ¡no esperaba que se emocionara tanto!», decía la madre del técnico del PSG. «Siempre ha sido una persona muy buena y trabajadora, y no lo digo porque sea mi hijo», aseguró. Aún con los nervios y las emociones a flor de piel, Nelly señalaba que no se esperaba «para nada» que fuera a dedicarles unas tan emotivas palabras. Lo mismo que su mujer comentó Luis. «Me quedé completamente helado».
Este reconocimiento de parte de la ciudad de Gijón es, desde el punto de vista de Nelly, «algo maravilloso». Tras tantos años haciendo campaña de la ciudad y promocionándola allá donde su destino profesional le lleva, no era para menos. «No hay otro como él, gijonudo hasta la médula». Pero no solo admira a su hijo profesionalmente, también se mostraba igual en el ámbito personal. «La fama no le cambió nunca, para nada, él es lo que se ve ahí».
El matrimonio, que vive en Viesques, ya había echado el ojo al espacio. «Hemos venido a pasear varios días y nos preguntábamos: ¿dónde van a poner la placa?», reconoció Nelly. Ahora, estos padres pasearán por la playa verde con un orgullo que no les cabe en el pecho