Paco Castelló, “Tito el valenciano” para sus amigos y amigas de La Jarana y de media Iruña, ha fallecido este miércoles 8 de julio en Pamplona. Han sido sus últimos Sanfermines. Él lo sabía. Esa maldita enfermedad, que mata lenta y silenciosamente a demasiada gente, no perdona. Y por eso hizo un enorme esfuerzo para desplazarse desde su lugar de residencia, Nules, en plena ola de calor, para vestirse de blanco (y azul) y despedirse de Pamplona. De su fiesta. De su entorno. De sus seres queridos.

Conocido mediáticamente por organizar una generosa -como él mismo- paella popular cada año en la Plaza de Santa Ana, Tito era un ser sanferminero hasta la médula. Pocos han entendido el funcionamiento de la juerga sanferminera como él, compartiendo sentimientos y abrazos. Su ecosistema estaba durante muchos años en el tendido de sol de La Jarana cada tarde.

No hay una fecha concreta, pero desde el primer momento Paco e Iruña experimentaron un flechazo a primera vista que ha durado hasta ahora. Sus primeros Sanfermines fueron en 1979, cuando se escapó de Castellón, donde hasta hace poco regentaba una administración de lotería, para correr el encierro.

Paco Castelló, feliz el martes en la plaza de toros de Pamplona. Javier Bergasa

Porque Tito -pocos lo sabían- tenía un pasado deportivo de alto nivel, con varias marcas en 400 metros. También era un gran aficionado taurino encubierto. Pero enseguida se dio cuenta de que ni Pamplona acaba en Estafeta ni los Sanfermines eran solo el encierro. Y descubrió y amó una fiesta sin igual como nadie, tirando el corazón y la cartera por la ventana cada semana de julio. Un derroche de afecto, risas, humor y amistad.

Tito generaba buen rollo y divertimento. Quería y se hacía querer. Le van a echar mucho menos. Le vamos a echar en falta. Por supuesto su familia (sus tres hijos, David, Adrián y Salomé, han heredado el gen sanferminero), pero también aquí su cuadrilla de sol y toda La Jarana, donde era una institución desde que hace cerca de 30 años logró impulsar e institucionalizar la famosa paella de entre semana.

Este año no habrá paella. Tampoco se le verá más en el tendido de la Peña -subido en la sirga de la contrabarrera descorchando botellas de champán-, un tendido del que casi literalmente ayer ascendió al cielo blanco de una ciudad en la que era feliz nueve días al año.

Paco Castelló, “Tito el valenciano”. Javier Bergasa

Porque Tito, aunque no lo explicitaba, vino ayer a despedirse de sus Sanfermines y de su gente. Y salió de la vida por la puerta grande de unas fiestas sin igual.

Beti Arte, Tito *.