Por Howard Schneider

WASHINGTON, 8 jul (Reuters) – La preocupación por la alta inflación fue mayor en la reunión de la Reserva Federal del ‌mes pasado, y los responsables siguieron el ejemplo del presidente del banco ‌central, Kevin Warsh, y optaron por una declaración de política monetaria más concisa, a pesar ​del temor a que el aumento de los precios se esté generalizando y pueda requerir alzas de las tasas de interés.

Algunos participantes en la reunión celebrada los días 16 y 17 de junio consideraron que había motivos para subir las ‌tasas de interés de inmediato.

Sin embargo, ⁠el debate general parecía estar dividido en partes iguales, revelaron el miércoles las minutas de la sesión.

«La mayoría de los ⁠participantes» consideraba escenarios en los que la inflación descendería por sí sola hacia el objetivo del 2% de la Fed, mientras que «la mayoría» también veía situaciones en ​las que ​se mantendría alta. «Casi todos» los miembros de ​ese grupo creían que, de ‌darse ese caso, sería necesario subir las tasas de interés.

«En general, los participantes consideraron que la información recibida durante el período entre reuniones sugería que los riesgos al alza para la estabilidad de los precios seguían siendo altos, mientras que los riesgos a la baja para alcanzar el pleno empleo se ‌habían moderado ligeramente», se indicó en las ​minutas.

En última instancia, «todos los participantes» apoyaron mantener ​las tasas sin cambios.

La Fed ​mantuvo su tasa de interés de referencia sin cambios, en ‌el rango del 3,50% al 3,75%, ​en la reunión de ​junio, aunque las nuevas previsiones revelaron un creciente consenso en torno a una probable subida del costo del crédito este año, ya que ​nueve de los 18 ‌responsables de la política monetaria prevén que las tasas sean ligeramente ​más altas a finales de 2026.

(Reporte de Howard Schneider; edición en ​español de Javier López de Lérida)