La protección frente al sol ocupa un lugar cada vez más importante en los hábitos de los españoles. El consumo de fotoprotectores en España ha aumentado un 55% desde 2020 y el 62% de los españoles ya ha incorporado la protección solar como un hábito. Este cambio de mentalidad hace …
La protección frente al sol ocupa un lugar cada vez más importante en los hábitos de los españoles. El consumo de fotoprotectores en España ha aumentado un 55% desde 2020 y el 62% de los españoles ya ha incorporado la protección solar como un hábito. Este cambio de mentalidad hace que cada vez más personas busquen broncearse o disfrutar del sol de forma consciente, cuidando su piel en cada etapa del proceso.
El cuidado de la piel en verano comienza con la alimentación. Los alimentos ricos en betacarotenos, como la zanahoria, el albaricoque, el mango o las espinacas, son especialmente valorados por su contribución al tono y la apariencia de la piel. La vitamina C, presente en frutas como el kiwi o la naranja, contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo –especialmente relevante durante los meses de mayor exposición a la radiación UV– y a la formación normal de colágeno en la piel. Beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día también contribuye a mantener una hidratación adecuada, especialmente importante para el bienestar de la piel desde el interior, al favorecer su elasticidad y apariencia durante los meses de más calor.
Para el cuidado externo de la piel después de la exposición solar, los aceites vegetales naturales pueden ser una buena opción. El aceite de zanahoria, extraído de la semilla y la raíz, destaca por su contenido en betacarotenos y esteroles vegetales, activos que ayudan a mejorar la apariencia de la piel seca y a mantener su elasticidad e hidratación, favoreciendo un tono más uniforme y luminoso. Sus ácidos grasos esenciales también contribuyen a restaurar la función de barrera cutánea, favoreciendo la hidratación y el confort de la piel tras los días de sol.
El Aceite Regenerador de Zanahoria de MARNYS es un aceite 100% vegetal, especialmente indicado para quienes desean cuidar su piel frente al daño oxidativo tras la exposición solar y mantener un aspecto bronceado uniforme durante más tiempo. La combinación de sus activos favorece la elasticidad y la hidratación. Posee una textura ligera y de fácil absorción. Se aplica con una o dos pulsaciones sobre la piel, siempre después de la exposición solar, y se masajea suavemente hasta su completa absorción.
Vitamina C: el activo antioxidante clave en verano
Aunque la vitamina C está presente de forma natural en la dieta, en verano su papel adquiere especial relevancia como activo de apoyo al cuidado de la piel. La exposición solar prolongada genera estrés oxidativo en la piel y, con el tiempo, puede afectar a la estructura del colágeno. En este contexto, la vitamina C contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo y a la formación normal de colágeno en la piel, lo que la convierte en un activo de especial interés durante los meses de mayor radiación solar.
Puede encontrarse en formulaciones como VIT-C 1000 Liposomada de MARNYS, que, además de aportar 1.000 mg de vitamina C por dosis, incorpora una tecnología de liberación avanzada mediante una formulación liposomal, que ofrece una mayor disponibilidad en sangre que un suplemento de vitamina C estándar.