Han pasado ya seis años desde que Enrique Ponce y Paloma Cuevas anunciaban el final de su matrimonio. Lo hacían prometiendo estar de acuerdo en que sus caminos debían separarse, aunque con el tiempo se ha ido comprobando que era lo único en lo que ambos coincidían. A pesar de que quisieron ser muy discretos en la disolución de su matrimonio por respeto a sus dos hijas, el escándalo fue mayúsculo cuando se conoció que el diestro había iniciado tiempo antes una relación con la jovencísima Ana Soria. El revuelo les hizo ser protagonistas, aunque en distinto grado. Mientras la diseñadora guardaba silencio, el torero paseaba su nuevo amor por redes sociales y platós de televisión, para después pedir respeto a su intimidad.

Después de un tiempo sosegado, regresa la controversia a dificultar su paz. Ella trata de permanecer siempre en un discreto segundo plano, incluso cuando su romance con Luis Miguel está en boca de todos, entre un sinfín de especulaciones. Pero ahora la atención no se centra en su affaire con el Sol de México, sino en una nueva batalla contra su exmarido, quien planea solicitar formalmente una modificación de las medidas acordadas tras su ruptura que afecta a sus hijas en común. Un tema económico que les ha hecho desenterrar el hacha de guerra.

Enrique Ponce y Paloma Cuevas, en conflicto por dinero

Así lo asegura este miércoles Paloma García-Pelayo desde el programa ‘Y ahora Sonsoles’ de Antena 3. La periodista asegura que el conflicto entre el exmatrimonio es económico. Él no estaría conforme con la cuantía que debe pasarle a su ex cada mes en concepto de manutención de sus hijas, Paloma y Bianca, nacidas en 2008 y 2012 respectivamente. El diestro, siempre según la colaboradora al servicio de Sonsoles Ónega, buscaría reducir la pensión alimenticia acordada tras su separación.

Un deseo que no respondería a un capricho, sino a una necesidad real ante el cambio en la situación económica del torero, alejado ya de las plazas. Paloma García-Pelayo mantiene que “él no alcanza” a pagar lo que se le solicita, pues sus ingresos habrían disminuido considerablemente en estos últimos años. Sin desvelar la cuantía exacta, la periodista reconoce que es “muy elevada” y que no se ajustaría a su situación actual. Habla de una cifra de “dos dígitos y tres ceros” y que pretendería bajar esa cuantía a “un dígito y tres ceros”.

Para la periodista, Enrique Ponce ya no genera unos ingresos tales que justifique ese pago mensual, pues no podría asumirlos con la misma facilidad que antaño. Dado que “no hay buen entendimiento y apenas hablan”, cree inevitable que en el asunto tenga que mediar un juez. Paloma Cuevas no estaría dispuesta a ver reducida la partida que destina al cuidado y demás necesidades de sus dos hijas, mientras que el torero se quejaría de no poder hacer frente a esta responsabilidad. Restarle un cero a la cifra es su propuesta, pero tan solo un juez podrá decidir si se modifica o no lo establecido hace seis años.