Tres aviones del Ejército del Aire y del Espacio con configuración para el transporte de personalidades VIP aterrizaron este martes al mediodía en el aeropuerto turco de Etimesgust, en la ciudad de Ankara. En ellos, según ha podido saber ABC, viajaban los tres representantes del … Gobierno de España que han participado en la cumbre de la OTAN: Pedro Sánchez, José Manuel Albares y Margarita Robles. Fuentes de Moncloa lo tachan de «procedimiento habitual».
La presencia de tres aeronaves oficiales para hacer un mismo viaje sorprende, ya que lo normal, excepto en los casos en los que viajen el Rey y la Princesa Leonor, que no pueden compartir el mismo aparato por cuestiones de seguridad, todas las autoridades que se desplazan a un mismo lugar comparten el método de transporte. Incluso cuando las agendas no son completamente idénticas, Defensa intenta que se utilice un mismo avión para optimizar recursos.
En esta ocasión, sin embargo, el Gobierno ha actuado de forma completamente distinta. Dos Falcon, los aviones más pequeños de los que dispone el Ala 45 del Ejército del Aire, y un Airbus A310, el más grande para el transporte de autoridades, partieron de la misma base de Torrejón de Ardoz entre las 11.09 de la mañana y las 12.48. Los tres aterrizaron en el aeropuerto de Ankara, donde se ha celebrado la cumbre, con 1 hora y 45 minutos de diferencia.
El primero en despegar de Madrid y aterrizar en Turquía fue el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en un vuelo que le supuso un tiempo de viaje de 3 horas y 36 minutos. Robles fue la segunda en volar y tuvo que estar dentro del avión 3 horas y 47 minutos. Ambos emplearon un avión para capacidad de una decena de personas. El último en realizar el viaje fue el presidente del Gobierno que, con un avión para 80 pasajeros, que tardó 3 horas y 43 minutos en recorrer los 3.105 kilómetros de distancia. Cabe recordar que los planes iniciales eran que, junto a él, viajase su esposa, Begoña Gómez. Debido a las medidas cautelares que le impuso el juez, Gómez no pudo viajar.
El uso de las tres aeronaves para hacer una misma ruta, pudiendo haber empleado un único avión para ello, supone un coste de aproximadamente 36.400 euros de ida y 36.400 más para la vuelta. Eso incluye el combustible, las tasas de aterrizaje y de recargo internacional, la tripulación -miembros del Ejército, que han tenido que hacer noche allí, ya que los aviones han pernoctado en Turquía-, el catering y la navegación aérea. Otras dos cifras llamativas es la cantidad de litros de combustible requeridos, 25.852 litros por cada uno de los desplazamientos según la estimación del portal FalconDespega y las 72,09 toneladas de CO2 emitidas a la atmosfera, lo mismo que seis coches circulando durante un año entero.

La ruta del avión de Robles.
(FalconDespega)

La ruta del avión de Albares.
(FalconDespega)
El registro de llegadas del aeropuerto de Etimesgust, el que utilizaron todas las delegaciones para llegar a la cumbre, muestra como España fue el país con un mayor despliegue para el transporte de sus autoridades, solo por detrás de los Estados Unidos, que habitualmente desplaza varios aviones para mover también el helicóptero y los vehículos oficiales con los que se desplaza Donald Trump. La mayoría utilizaron un único avión para sus delegaciones, con excepciones como Alemania, con dos ya que su ministro de Exteriores, Johann Wadephul, venía directamente de un viaje oficial en Tel Aviv y el canciller viajaba desde Berlín.

El registro de llegadas con los aviones de España, Dinamarca y Alemania.
(ABC)
Agenda prácticamente idéntica
Los tres miembros del Gobierno que viajaron a Ankara lo hicieron con una agenda prácticamente idéntica. Sánchez, antes de volar, presidió el Consejo de Ministros en el que participaron Albares y Robles. Todos se marcharon una vez finalizada la reunión semanal del Ejecutivo, sin ningún otro compromiso entre medias que les imposibilitara viajar en un mismo avión. Ya en Turquía Albares sí tenía el primer acto a las 16.00, Robles a las 17.00 y Sánchez a las 18.15. La agenda de ayer miércoles, día en el que finalizó la cumbre, fue la misma para todos, excepto para Robles, que tenía un almuerzo a las 14.00 que previsiblemente finalizó a la misma hora que Sánchez terminaba la rueda de prensa, pasadas las 16.00.