La fertilidad femenina va disminuyendo con la edad, principalmente debido a la pérdida de ovocitos en cantidad y calidad. Este evento fisiológico conduce a disfunción ovárica e infertilidad, ciclos irregulares y, finalmente, a la menopausia.A pesar de su importancia, los factores que subyacen al proceso natural de pérdida de óvulos …



La fertilidad femenina va disminuyendo con la edad, principalmente debido a la pérdida de ovocitos en cantidad y calidad. Este evento fisiológico conduce a disfunción ovárica e infertilidad, ciclos irregulares y, finalmente, a la menopausia.

A pesar de su importancia, los factores que subyacen al proceso natural de pérdida de óvulos y folículos relacionada con la edad, así como aquellos que promueven el envejecimiento ovárico prematuro, siguen sin comprenderse del todo. En este sentido, investigadores de la Universidad de Monash en Melbourne (Australia) han llevado a cabo estudios preclínicos que han identificado un gen que podría desempeñar un papel en la protección de la vida reproductiva femenina al reducir los niveles de inflamación crónica en el ovario, que son un rasgo distintivo del envejecimiento.

El estudio, realizado con ratones, dirigido por la Dra. Karla Hutt y publicado en el ‘Journal of Reproductive Biology and Endocrinology’, reveló, en estos animales, que la pérdida del gen Nfkb1 provoca una disminución acelerada de la reserva ovárica, una característica clave del envejecimiento ovárico prematuro. En concreto, dicho trabajo demostró que al perder rápidamente los óvulos y folículos, se crea un modelo que se asemeja a la disminución de la reserva ovárica o la menopausia precoz en humanos.

«Las mujeres con insuficiencia ovárica prematura no solo experimentan infertilidad, sino también sufren una disminución temprana en la producción de hormonas ováricas. Esto puede aumentar el riesgo de padecer problemas de salud a largo plazo, como enfermedades cardíacas y osteoporosis», agregó la Dra. Hutt quien considera que este gen es realmente importante para mantener el número de folículos y, por lo tanto, la producción de hormonas ováricas y la longevidad reproductiva femenina.


Para estos investigadores resulta importante destacar que la pérdida de Nfkb1 estuvo acompañada de un aumento de la inflamación en los ovarios, subrayando que puede causar inflamación crónica de bajo grado en el ovario, acelerando el agotamiento de los folículos asociado a la edad, lo que conlleva una pérdida temprana de la fertilidad y una menopausia prematura.

En definitiva, este gen, o las vías inflamatorias vinculadas a él, podrían convertirse en objetivos para
intervenciones destinadas a prolongar la vida ovárica y reproductiva de la mujer. «Este estudio es importante porque hasta la fecha solo se ha identificado un número reducido de factores genéticos relacionados con la pérdida prematura y rápida de óvulos y folículos, por tanto, podría aportar información valiosa sobre la genética de la fertilidad y ser útil para la atención clínica», concluyó dicha investigadora.


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