Lo que comenzó como un incendio de pastos junto a la antigua N-IV acabó convirtiéndose este jueves en una complicada tarde para cientos de viajeros y conductores en Córdoba. Las llamas, declaradas sobre las 15.35 horas a la salida del polígono de Las Quemadas, junto al tanatorio, obligaron a movilizar un amplio dispositivo de emergencias, cortar la circulación por carretera y suspender durante alrededor de hora y media el tráfico ferroviario entre Córdoba y Alcolea, afectando a los trenes de alta velocidad que unen Madrid con Andalucía.
El viento fue el principal enemigo durante toda la intervención. Lo que inicialmente parecía un fuego de vegetación se propagó rápidamente a ambos lados de la carretera, acercándose tanto a la línea ferroviaria como a distintas instalaciones de la zona. La prioridad pasó entonces a garantizar la seguridad.

Un tren de Iryo parado antes de llegar a Córdoba por un incendio junto a las vías. / Manuel Murillo
Dispositivo de emergencias y un cordón de seguridad
Los primeros en intervenir fueron los efectivos del parque de bomberos de El Granadal, apoyados por la Policía Local de Córdoba. Sin embargo, la evolución del incendio hizo necesaria la incorporación del Plan Infoca con medios terrestres para reforzar las labores de extinción. Durante varias horas, los equipos trabajaron para frenar el avance de las llamas hasta conseguir estabilizar el incendio, que finalmente evolucionó de forma favorable y logró controlarse alrededor de las 21.00 horas.

Superficie quemada por un incendio este jueves en Las Quemadas. / Manuel Murillo
Como medida preventiva se estableció un cordón de seguridad para proteger el tanatorio, que en ningún momento tuvo que ser desalojado, mientras la Policía Local cerraba la antigua N-IV debido a la densa columna de humo que reducía considerablemente la visibilidad.
La escena también alteró de alguna forma la actividad del polígono de Las Quemadas. A medida que avanzaba la tarde y coincidía con la salida de trabajadores, los agentes regulaban la circulación mediante distintos puntos de control. La otra gran consecuencia llegó sobre las vías. La cercanía de las llamas obligó a Adif a suspender la circulación ferroviaria entre Córdoba y Alcolea por motivos de seguridad. La incidencia afectó a los servicios de Renfe, Ouigo e Iryo, dejando detenidos durante más de una hora a numerosos viajeros.

Agentes de Policía regulan la circulación en la salida de Las Quemadas. / Manuel Murillo
Incertidumbre en el interior de los trenes
Desde el interior de algunos trenes, los pasajeros relataban la incertidumbre que se vivía mientras esperaban noticias sobre la reanudación del servicio. El paso de los minutos fue generando algo de nerviosismo y cierta desesperación entre quienes desconocían cuánto tiempo permanecerían detenidos y acumulaban retrasos en sus desplazamientos.
Finalmente, una vez que los bomberos lograron estabilizar el incendio y se comprobó que existían las condiciones de seguridad necesarias, Adif restableció la circulación ferroviaria a las 20.17 horas. Poco después, a las 20.43 horas, el Ayuntamiento confirmó la retirada de los puntos de control y la reapertura de la antigua N-IV, recuperándose progresivamente la normalidad tanto en la carretera como en la línea ferroviaria.

Cortes de tráfico en la N-IV debido a un incendio de pastos. / Manuel Murillo
El balance de la jornada quedó, afortunadamente, sin daños personales, y los bomberos permanecieron en la zona refrescando la superficie arrasada por el fuego para evitar que se reactivara algún foco. Córdoba ha vivido estos días su segunda ola de calor, lo que ha incrementado el riesgo de que se produzcan este tipo de incidentes.