Quienes trabajaron con Ignacio Beristain, candidato a la presidencia ejecutiva del Granada en caso de consumarse la compra de la mayoría accionarial por parte del … fondo estadounidense Big League Advantage (BLA), coinciden al calificarle como a una ‘rara avis’ del fútbol profesional. Ocurre con el médico granadino Jesús Olmo, que le conoció durante su etapa en el Real Madrid entre 2013 y 2017; y con el futbolista Jandro Orellana, al que reclutó para el Estoril portugués hace dos veranos antes de saltar al Río Ave de ese mismo país. Ambos remarcan que su aterrizaje «sería positivo» para un nuevo proyecto rojiblanco.

Jesús Olmo, fundador del revolucionario Football Science Institute (FSI) con sede en Londres, entabló amistad con Beristain a partir de sus visitas a la Ciudad Deportiva del Real Madrid en Valdebebas cuando aún trabajaba para la marca Adidas antes de dedicarse al fútbol en sí. «Tenía una formación académica muy alta como directivo y estaba al día de mi trabajo y de la vuelta de calcetín que le dimos al equipo para ganar aquellas Champions. Tuvimos buena relación, y me pareció muy buena persona y un tipo sensato, siempre correcto, con el que resulta fácil hablar porque siempre escucha a los demás», apunta.

Años más tarde, cuando el ejecutivo madrileño asumió la presidencia del Estoril con el fondo MSP Sports Capital también estadounidense, encargó al FSI del granadino una asesoría sobre prevención de lesiones sobre todo entre otros asuntos. «Es consciente de la importancia que tiene la ciencia del deporte moderna sobre el rendimiento de los futbolistas, y sería interesante que también lo aplicara en el Granada», reseña, con incidencia en el perfil «técnico» del directivo. «No es el típico tío mendrugo que viene del fútbol de toda la vida», subraya.

También guarda buen recuerdo de Beristain el centrocampista Jandro Orellana. «En este mundillo hay muy pocas personas tan francas y directas como él para decirte tanto lo bueno como lo malo con el objetivo de ayudarte a mejorar, y eso habla muy bien de su figura, porque escasean casos como el suyo. Hace las plantillas suyas y trata a los jugadores como a sus hijos, liderando desde lo humano más allá de lo deportivo. Tenía un cariño especial por los españoles, pero era muy cercano con todos en general», insiste.

El futbolista del Estoril valora que el ejecutivo estuviera «tan presente en el día a día del equipo». «Quería tener la mayor información posible para tomar sus decisiones, siempre pendiente de lo que necesitáramos para crecer. Transmitía autoridad, jerarquía y disciplina con personalidad y carácter cuando las cosas van mal sobre todo para hacerse notar en los momentos duros; esa firmeza ayuda mucho a los grupos. Vive el fútbol con pasión y ambición, y creo que haría lo mismo en Granada. Eso puede aportarle muchísimo a un proyecto», abunda.

Entrenadores locales

Beristain, que ya contribuyó a un ascenso a Primera división nada más llegar al Estoril, apostó allí por entrenadores locales al mantener a Nélson Veríssimo un año más desde su aterrizaje para luego remplazarlo con Ricardo Soares, Álvaro Pacheco y Vasco Seabra, hasta la contratación del escocés Ian Cathro; este último, fichado ahora por el Saint-Étienne francés. Durante sus seis meses en el Río Ave, sin embargo, coincidió con el griego Sotiris Sylaidopoulos; de la misma nacionalidad que el propietario del grupo.