El Real Madrid lleva tiempo buscando un centrocampista organizador que dinamice el juego. Desde la marcha de Kroos le falta esa pieza, que se complicó aún más con la salida de Modric. Tchouameni, Valverde y Camavinga no tienen el pie del alemán ni del croata, mientras que Bellingham y Güler lucen como enganches por delante del centro del campo.
Brotes verdes
La llegada de Bernardo Silva es esperanzadora, pero también puede ser un parche visto su involución con la selección portuguesa y la permisividad del Manchester City para no pelear su continuidad. Un refuerzo útil pero no una solución permanente. En el mercado hay otro jugador de mayor rango y que encima es español, Rodri. Un viejo anhelo madridista y del propio Florentino Pérez.
El madrileño acaba de cumplir los 30 años, dos menos que los que cumplirá Bernardo Silva en agosto. Termina contrato con el City en 2027, pero le abriría la puerta a cambio de un traspaso a la baja. Sale de una temporada complicada debido a las lesiones tras superar la rotura del ligamento cruzado en septiembre de 2024.

Enrique Riquelme, entre Erling Haaland y Rodri Hernández, dos fichajes que ‘prometió’ en campaña. / AGENCIAS
Sin embargo, ha ido superando con sacrificio pequeños problemas físicos que ha seguido padeciendo para parecerse a ese medio centro excelso que se llevó el Balón de Oro en 2023. Su recta final en los citizen y su crecimiento en el Mundial, para convertirse de nuevo en el cerebro del centro del campo de España (MVP ante Portugal) invitan al optimismo.
El antecedente de CR7
Un jugador cotizado y codiciado años atrás por el Real Madrid y Florentino Pérez. Siempre estuvo en la lista de jugadores que interesaban, pero han decidido borrarlo de un plumazo. El motivo, ser cabeza de cartel de los fichajes propuestos por Enrique Riquelme, aspirante y oponente de Florentino Pérez en las elecciones a la presidencia de hace mes y medio. Da lo mismo que el jugador negase acuerdo alguno, la sentencia está echada.
Recuerda al caso de Cristiano Ronaldo y Ramón Calderón en las elecciones de 2009. Cuando Florentino Pérez ganó los comicios intentó romper el acuerdo alcanzado de su predecesor con el jugador y el Manchester United, pero los acuerdos firmados se tienen que cumplir. Con Rodri no hay nada firmado y se le descarta con el pobre argumento de dudar de su físico. Pues deberían empezar a plantearse vender a Militao y Mendy, que llevan más tiempo rotos que el internacional español.