Pocos deportes hay como el golf, que apenas catorce horas después de uno de los días más complicados te concede una nueva oportunidad en el … campo. Jon Rahm la ha aprovechado a las mil maravillas. Un duro jueves, tres sobre par tras ir incluso +5, dejaba al vizcaíno contra las cuerdas en el Open de Escocia. Acabó su ronda a las ocho de la tarde y a las diez de la mañana de este viernes ya estaba pinchando su bola en el tee del 10 (arrancó por la segunda mitad), con 18 hoyos por delante para obrar una remontada que le permitiese superar el corte. Paso a paso, birdie a birdie, el de Barrika -menos cinco para una tarjeta de -2- no logró su hazaña hasta la última bandera (el hoyo 9), un par 3 en el que se quedó a escasos palmos de firmar incluso un hoyo en uno. Entonces, por fin, sonrió.


  • Rahm limita daños en un tortuoso día, pero cae más allá del puesto 100

    1ª jornada Open de Escocia

El objetivo estaba fijado en ser uno de los mejores 65 y empatados para seguir en combate. Rahm empezó el día desde el cajón 137, en el pozo de la tabla, con apenas una veintena de jugadores por debajo. Ubicado primero en el par, con el paso de las horas iba a comprobarse cómo el límite apuntaba a -1 e incluso a -2. El hoyo 9 iba a decidir todo. Un bogey le eliminaba, mientras que el par en su caso le hubiese obligado a quedarse toda la tarde pendiente de la televisión y la calculadora. Entonces el vizcaíno cogió el palo y teledirigió su pelota junto al agujero, dejándose dado el birdie en uno de los golpes del día. Minutos antes, ese mismo green sepultó a Scottie Scheffler, el número uno del mundo, que falló un corte en el PGA Tour (el torneo está cosancionado por el circuito europeo) 78 torneos después. Estaba en la misma situación que el de Barrika, pero salió de allí con bogey.

El jugador con más Rolex Series (la categoría más alta del circuito europeo) de la historia, con cinco, empatado con su colega Hatton, también es el que más puestos ha escalado en la clasificación de una jornada a otra, con cerca de un centenar. Rahm comenzó su remontada pronto. En su segundo golpe del día, cien metros desde la calle del 10, a punto estuvo de meterla y se dejó el birdie dado. Corrigió tras irse dos veces al rough en el 11 y en el siguiente, primer par 5 que encontró en su ruta, pateó incluso para eagle. Ya tenía dos aciertos en el zurrón.

Un aseado hoyo 13 dio paso al único tropiezo de la vuelta, cosechado irónicamente en el desafío más fácil a tenor de los resultados que se estaban dando, un par 4 de esos cortos que invitan a pegarle duro para llegar a green. No lo hizo a la primera sino a la segunda, pero después llegó un tripateo. La tarjeta acumulada de Rahm volvía a ser de +2. No se movió durante los siguientes cuatro ejercicios, en los que el ‘León de Barrika’ tuvo tres opciones medias, entre cuatro y seis metros, para haber festejado alguna.

Sprint final

Así las cosas, el doble ganador de majors llegó con el agua al cuello a la segunda mitad de la jornada. Necesitaba restar cuatro golpes en nueve hoyos. Dos birdies al 1 (par 5) y al 2 (tirazo similar al inicial del 10) le impulsaron. No todo iba a salir rodado, ya que en los tres siguientes test tuvo que arremangarse para solventar sus desajustes desde el tee. En el 6 repitió por tercera vez el golpe mágico desde la calle para dejar la bola a escasos centímetros del agujero, ahora desde 170 metros.

65

golpes

necesitó Rahm (-5), igualando su récord en el Renaissance, aunque en 2021 el campo era par 71. Llegó a liderar un torneo en el que finalizó séptimo. Un año después finalizó en el puesto 44

Con tres por delante, necesitaba uno más. El inmediato invitaba a ser optimista puesto que era un par 5, pero la oportunidad se esfumó tras dos golpes malos alrededor de green. Tampoco llegó en el 8, donde la pelota le negó el birdie por un pelo, así que apostó todo a una carta, la del 9, donde se lució.

Debacle de Ayora e intento de remontada frustrado de Puig

La representación española ha quedado reducida a la mitad en el Open de Escocia. El jueves el más destacado era Ángel Ayora, que con -4 marchaba a un golpe del liderato. Pues bien, el malagueño se cayó con todo el equipo el viernes para tirar +4 y fallar el corte. Tampoco continúa en liza David Puig, en su caso tras rozar una remontada desde el fondo de la clasificación. Del +5 pasó al -1, a un golpe de la gesta. Ángel Hidalgo (+3 para +1) y Pablo Larrazabal (+2 para +3) también caen. La balanza la compensan Jon Rahm, Eugenio Chacarra, Nacho Elvira y Álex del Rey, todos ellos empatados en -2, a siete tantos del liderato que comparten Jordan Smith, Tom Kim y Rory McIlroy. En cabeza hay doce jugadores comprimidos en tres golpes.

La tarjeta de Rahm

Hoyo Par Golpes Balance

10) 4 calle-green-putt BIRDIE +2

11) 4 rough-rough-green-putt PAR +2

12) 5 calle-green-2 putts BIRDIE +1

13) 4 rough-antegreen-2 putts PAR +1

14) 4 rough-green-3 putts BOGEY +2

15) 3 calle-green-putt PAR +2

16) 4 anterough-antegreen-2 putts PAR +2

17) 3 green-2 putts PAR +2

18) 4 calle-green-2 putts PAR +2

1) 5 anterough-rough-green-putt BIRDIE +1

2) 4 calle-green-putt BIRDIE PAR

3) 3 rough-green-putt PAR PAR

4) 4 maleza-calle-green-putt PAR PAR

5) 3 rough-green-putt PAR PAR

6) 4 calle-green-putt BIRDIE -1

7) 5 calle-rough-antegreen-2 putts PAR -1

8) 4 rough-green-2 putts PAR -1

9) 3 green-putt BIRDIE -2