Chadi Riad Dnanou no pudo superar el registro de Miquel Àngel Nadal. El internacional mallorquín (Palma, 2003) se quedó a las puertas de romper el maleficio del fútbol mallorquín con los cuartos de final de un Mundial. Con la eliminación de Marruecos para la penúltima ronda de la competición, al caer ante Francia, el central del Rafal iguala la marca establecida por Miquel Àngel Nadal en los Mundiales de Estados Unidos’94 y Corea y Japón’02, cuando la selección español no pudo superar esa barrera al caer ante Italia y Corea del Sur, respectivamente. Marco Asensio, el otro mallorquín que ha disputado una cita mundialista, se quedó en octavos en los Mundiales de 2018 y 2022, doblando la rodilla ante Rusia y la propia Marruecos en la tanda de penalties.
Con esta aventura mundialista, Riad sigue completando un año de ensueño después de varios meses de oscuridad por culpa de una grave lesión. Campeón de la Conference League con el Aston Villa, al derrotar en la final al Rayo Vallecano, entró en la lista de la selección marroquí para el Mundial a pesar de que no entraba en las quinielas de los expertos. Titular en los tres encuentros de la primera fase (ante Brasil, Escocia y Haití), también formó de inicio en dieciseisavos frente a Países Bajos, aunque unas molestias en la rodilla le dejaron en el banquillo en el duelo de octavos ante Canadá y en el de cuartos contra Francia, donde se le pudo apreciar con un aparatoso vendaje, aunque estuvo a punto de entrar al terreno de juego tras el primer gol de Kylian Mbappé.
Las primeras patadas de Chadi Riad al balón fueron con apenas seis años en la escoleta del Atlético Rafal, donde empezó a jugar y despuntar desde muy temprano. El Mallorca se apresuró en incorporarlo y jugó en el benjamín de primer año y permaneció hasta infantil de primer año. Pasó al San Francisco una campaña para volver de nuevo al conjunto bermellón. Tras destacar con la selección marroquí sub-15, el Villarreal fue de los primeros en llamar a la puerta. Le siguió el Barcelona y para entonces la decisión en los despachos de Son Bibiloni fue apartarle cuando se hizo inviable su renovación. Entrenaba pero no jugaba en el Mallorca, que vio cómo se le escapaba uno de sus jugadores de mayor proyección.
Tras esa salida convulsa de la entidad bermellona, pasó directamente al juvenil A en el curso 19-20, con dieciséis años recién cumplidos. Fue clave en el éxito del juvenil A del Barça, campeón de liga y de la Copa de Campeones, y en su curriculum puede presumir de ser el jugador más joven en la historia del Sabadell en debutar en Segunda División. Lo hizo con poco más de 17 años en la campaña 2020-21, en la que se forjó como arlequinado para regresar a la disciplina azulgrana.
Riad, que con apenas quince años se proclamó campeón de los Youth African Games con la selección Sub-15 de Marruecos, llegó a debutar en Primera División con la camiseta del Barça de la mano de Xavi Hernández en un duelo ante Osasuna. Fue en noviembre de 2022 con 19 años. En su palmarés aparece el título de Liga conquistado por los azulgrana. Posteriormente fue traspasado al Betis por 9 millones y el club verdiblanco lo vendió, apenas un año después, al Crystal Palace por 15 millones. Ahora, tras el Mundial, su cotización se ha disparado. Y acaba de cumplir los 23 años.