Pasear por los históricos jardines de la casa de la localidad francesa de Giverny en la que vivió el pintor impresionista Claude Monet (1840-1926), observar el efecto del agua en la naturaleza y recoger flores caídas en ese entorno evocador sirvieron de inspiración para el proyecto de la artista estadounidense Sarah Schorr.

El libro Ephemeral Field Journal (diario de un campo efímero), editado por Kehrer, es un homenaje al pintor —del que este año se cumple el centenario de su muerte— que dedicó gran parte de su obra a reflejar los innumerables matices de las flores.

Sarah Schorr (Cedida por Kerher Verlag)Sarah Schorr (Cedida por Kerher Verlag)Sarah Schorr (Cedida por Kerher Verlag)Varias obras del libro de Sarah Schorr sobre las flores de Giverny.Sarah Schorr (Cedida por Kerher Verlag)

Para crear este diario visual, la autora ha utilizado agua y flores recogidas en Giverny y ha estudiado su comportamiento cuando interactúan entre sí con la luz, la pintura y el paso del tiempo sobre el papel. Así, las ha convertido en obras artísticas que después ha fotografiado.

El resultado es un libro de artista encuadernado a la suiza, con el lomo liberado y con relieve en la portada, en el que las naturalezas muertas que surgen del experimento dan lugar a una evocadora paleta de tonalidades que cambian como el color de los jardines de Monet según las estaciones del año.

Una reflexión personal sobre la belleza, la pérdida y la fragilidad de la naturaleza según los cambios del clima. Un proyecto que surge de la contemplación y las emociones que siente Schorr al adentrarse en el mismo lugar de los paisajes pintados por Monet.