Embarcaciones en el estrecho de Ormuz, vistas desde Musandam, Omán, el 9 de julio.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán aterrizó este sábado en Omán para discutir el tema del estrecho de Ormuz, después de que nuevos enfrentamientos amenazaran esta semana el frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Pero Omán no ha liderado públicamente los esfuerzos de mediación, así que, ¿por qué se están llevando a cabo reuniones de gran importancia en Mascate?

El memorando de entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán, el mes pasado, estipula que Irán “mantendrá un diálogo” con Omán “para definir la futura administración y los servicios marítimos” en el estrecho.

La crisis actual comenzó después de que Estados Unidos tomara represalias contra Irán por atacar embarcaciones que transitaban por una ruta en el lado omaní del estrecho, que Teherán no había aprobado. Irán insiste en mantener el control sobre el tráfico marítimo a través de la vía navegable y afirma que las embarcaciones deberían utilizar, en cambio, rutas que atraviesen sus propias aguas territoriales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirma que la visita de Araghchi es “parte de las consultas bilaterales en curso entre Irán y Omán”. No está claro si Omán está desempeñando ahora un papel más importante para calmar las tensiones, pero funcionarios estadounidenses indican que Washington espera que Teherán emita un comunicado tras la visita de Araghchi en el que declare que el estrecho está abierto y afirme que los buques comerciales no serán atacados.

Omán había mediado en rondas anteriores de conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Pero después de que Estados Unidos e Israel comenzaran a atacar a Irán este año, Omán se mostró por lo general contundente, convirtiéndose en un crítico abierto de la decisión de Trump de ir a la guerra.

El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, condenó los ataques iniciales de febrero calificándolos de “catástrofe” y de “grave error de cálculo”.

Mientras tanto, la tarea de mediación fue asumida por Qatar y Pakistán, y Pakistán se convirtió en un anfitrión inesperado debido a una combinación de necesidad geográfica, diplomacia hábil y alianzas regionales cambiantes, según los analistas.

En mayo, tras los informes de que Omán e Irán estaban considerando cobrar conjuntamente a los barcos por transitar por el estrecho, Trump lanzó una amenaza y dijo a los periodistas: “Omán se comportará como todos los demás, o tendremos que volarlos por los aires”.

El Tesoro de EE.UU. respondió amenazando con sanciones contra este aliado de larga data de EE.UU. en el Golfo.

Aun así, Omán sigue siendo clave para resolver este conflicto. El marco del alto el fuego designa explícitamente a Irán y Omán para negociar la futura gestión de esta vía navegable estratégica, lo que le da un significado especial a la visita de Araghchi a Mascate.