Noruega se había adelantado en el marcador gracias a un gol de Andreas Schjelderup. Sin embargo, Inglaterra logró igualar el encuentro con un gran tanto de Jude Bellingham tras una brillante acción individual dentro del área. Pero el gol desató una enorme polémica, ya que el origen de la jugada estuvo marcado por una acción insólita: el balón rozó ligeramente la spidercam situada sobre el terreno de juego.

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Según el reglamento, el árbitro debería haber detenido el partido y reanudado el juego con un balón a tierra, por lo que la acción que terminó en el tanto inglés nunca debería haberse producido. Sin embargo, al tratarse de una situación que no está contemplada entre los supuestos de intervención del VAR, la sala de videoarbitraje no pudo corregir la decisión tomada sobre el césped.

Las repeticiones mostraron cómo, tras un saque de puerta de Nyland, el balón impactó en la cámara aérea suspendida sobre el estadio. La pelota cambió ligeramente su trayectoria y cayó a los pies de Elliott Anderson, que rápidamente conectó con Anthony Gordon. El extremo inglés asistió a Bellingham, que culminó la jugada con el gol del empate.

«Es balón a tierra sí o sí»

El exárbitro Eduardo Iturralde González explicó la acción en Carrusel Deportivo: «Si el balón pega en la spidercam, es balón a tierra sí o sí. En esta acción no ha entrado el VAR porque no está dentro de los supuestos».

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La decisión provocó la indignación del seleccionador noruego, Solbakken, que se mostró muy enfadado con el colegiado francés Clément Turpin durante el descanso. Las cámaras de televisión le captaron gesticulando y recriminando la acción al árbitro mientras se dirigía al túnel de vestuarios.

Los propios futbolistas noruegos también señalaron el incidente al equipo arbitral, en una jugada tan insólita como polémica y que muy pocos recuerdan haber visto antes en un partido de esta magnitud.