Hace ahora exactamente una década el artista Miquel Barceló plasmaba de manera plástica su condición de ‘artista rupestre’ en un hito en París. El creador … mallorquín fabricó un monumental fresco de tierra y luz en la Biblioteca Nacional de Francia, que celebró su obra al alimón con el Museo Picasso de la capital francesa.
La Torre de Don Borja acaba de incorporar a su exposición permanente una obra de Miquel Barceló (Felanitx, 1957). La obra, titulada ‘Parietal’, es un lienzo de 200 x 200 centímetros que establece desde su propio título un diálogo con las pinturas rupestres y que encuentra en Santillana del Mar un contexto especialmente significativo por la proximidad de Altamira y del conjunto de cuevas con arte paleolítico de Cantabria, reconocido por la Unesco. La incorporación de ‘Parietal’ supone la entrada en la muestra permanente, constituida a partir de una cuidada selección de fondos de la Colección Rucandio, de uno de los artistas españoles de mayor proyección internacional.
A lo largo de su trayectoria, Barceló ha reivindicado la influencia del arte prehistórico como una de las raíces de la creación contemporánea. En 1993 Barceló visitaba por primera vez la cueva de Altamira acompañado de su mujer, Cecil; su entonces galerista española, la santanderina Soledad Lorenzo, en el marco de un foro de la UIMP. Tras la experiencia llegó a afirmar: «Cuando la visité por primera vez fue como volver al origen, que es el sitio más fértil». El artista defiende que considerar el arte paleolítico inferior al contemporáneo constituye «una pretensión occidental, vana», e insiste en que «Altamira es tan de vanguardia como los artistas más modernos de Nueva York».
En este contexto, la presencia de ‘Parietal’ establece un diálogo natural entre la creación contemporánea y el arte prehistórico, reforzando la vocación de la Torre de Don Borja, que dirige Marcos Díez, como espacio de reflexión en torno al arte. La exposición permanente reúne más de medio centenar de obras procedentes de la Colección Rucandio, iniciada en la década de 1960 por Jesús Polanco e Isabel Moreno. La Colección está conformada por más de seiscientas obras y en la actualidad, impulsada por sus hijos y nietos, sigue siendo una colección viva que busca construir un relato riguroso sobre el arte en España desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. El recorrido incluye obras de Juan Muñoz, Jaume Plensa, los cántabros Juan Uslé, María Blanchard y Victoria Civera, más June Crespo, Inma Femenía, Jorge Oteiza, Eduardo Arroyo, Rafael Canogar, Juan Genovés, Joan Brossa, Francisco Leiro, Daniel Canogar y Concha Prada, entre otros. La muestra permanente convive este verano con la exposición temporal ‘Ellas’, integrada por obras de la Colección Oliva Arauna, dedicada a creadoras fundamentales del arte contemporáneo, así como con la obra invitada de Marina Vargas, un tríptico cedido por la Colección Arias Rego que permanecerá expuesto hasta el mes de octubre. Durante el verano, la Torre de Don Borja abre de martes a domingo. Las visitas se realizan siempre acompañadas y en grupos muy reducidos, debido a las características patrimoniales del edificio, y es necesaria reserva previa.