
Un sofá de terciopelo de Arflex, de 1968, aporta calidez a la terraza.
© Omar TajmouatiEl centro de todas las miradas
El propietario de la vivienda es un destacado coleccionista, por lo que uno de los principales objetivos del proyecto de Sebti fue crear un espacio donde el arte pudiera exhibirse con sensibilidad y elegancia. La casa alberga una de las colecciones más importantes de maestros marroquíes, con nombres como Mohamed Melehi, Chaïbia Talal, Mahi Binebine y Hassan El Glaoui, junto a obras de grandes creadores europeos como Pablo Picasso, Joan Miró o Bernard Buffet.
Sin embargo, pronto surgió el primer gran reto: la planta baja apenas recibía luz natural y algunos de sus acabados necesitaban una actualización. La misión de Sebti, según sus propias palabras, era “aportar claridad y una renovada sensación de modernidad al espacio, sin alterar su alma auténtica”, y hacer realidad el deseo del propietario de que su hogar fuera “acogedor, accesible y luminoso”.

En el salón, grandes ventanales conectan interior y exterior. Los techos y los suelos se han mantenido tal y como los concibió Alluchon en los años 80.
© Omar TajmouatiRenovaciones sutiles
Sebti admira la arquitectura de interiores de Alluchon; en el caso de esta vivienda, su distribución cuidadosamente orquestada y el uso de techos espectaculares. Por eso decidió conservar el diseño de estos últimos, así como los suelos con sus hermosas incrustaciones y la carpintería original, centrándose en restaurar los acabados que se habían incorporado durante la última reforma. También se redefinió el uso de algunas estancias para adaptarlas al estilo de vida del propietario, se renovaron los baños y las instalaciones eléctricas y de iluminación, y se actualizó el interior con una paleta de tonos neutros cálidos y terrosos que armonizan con la arquitectura de la casa y con su entorno, creando la atmósfera serena que buscaba el cliente.