
Con los pitones a la altura de la cabeza. (Aitor Karasatorre | Foku)

Barriendo Telefónica. (Aitor Karasatorre | Foku)

Peligro a la izquierda, un punto cada vez más difícil. (Miguel Riopa | AFP)

Atendiendo a un herido en Estafeta. (NAIZ)

Bonita imagen en Telefónica. (Aitor Karasatorre | Foku)

Los Miura, a lo suyo. (Aitor Karasatorre | Foku)

Un corredor en dirección contraria en el callejón. (Jagoba Manterola | Foku)

Velocidad pura. (Jagoba Manterola | Foku)

Bajo las patas del Miura. (Jagoba Manterola | Foku)

Más corredoras que nunca hoy ante las astas. (Miguel Riopa | AFP)

Atendiendo a un contusionado. (Eduardo Sanz | Europa Press)

Cuesta abajo y sin frenos. (Idoia Zabaleta | Foku)
Muy pocos corredores han conseguido medirse de tú a tú con los arrolladores Miura en el séptimo encierro de estos Sanfermines. Los que lo han conseguido lo guardarán en la memoria porque ha habido un puñado de carreras espectaculares. En el primer balance, solo seis atenciones y de ellas cuatro traslados al hospital, todos por golpes.
Cumpliendo la tradición, los morlacos sevillanos han sido los más potentes de este 2026 y también los más ‘nobles’ en el argot.
Han corrido a lo suyo, sin atender a ‘provocaciones’, que también han sido menos que otros días porque Miura impone. Ni una embestida como tal. Y un ‘detalle’ especialmente de agradecer, el del toro que ha caído en Mercaderes y que durante unos segundos ha dejado la incógnita de si se quedaría rezagado con el riesgo consiguiente. No ha sido así, ha emprendido la carrera sin parar hasta alcanzar a sus hermanos en la segunda parte de Estafeta. Un cabestro ha hecho de ‘puente’.
Tras arrollar a decenas de bípedos y bípedas en la bajada y en el callejón (una corredora se ha incorporado ahí antes de tiempo con muchísimo riesgo), los Miura todavía han querido darse media vuelta al ruedo, muy juntos, como si quisieran lucir su tipazo ante los 20.000 espectadores. Y luego a corrales, de nuevo por debajo de los tres minutos, y ya son siete de siete a falta de los Jandilla que cerrarán ciclo.
Aparentemente ha sido uno de los encierros menos masivos de estos últimos años. Algo lógico una vez pasado el fin de semana y con estos Miura que atraen a muchos pero generan pavor a otros tantos solo con su tamaño.
Los cuatro traslados a hospitales han sido por golpes y en principio ninguno grave. Todos son muy jóvenes, de 18 a 25 años. De días anteriores siguen en la UCI el joven de Alacant de 30 años corneado en la cara y el cordobés de 65 que tiene 18 costillas rotas. Dos circunstancias graves pero que evolucionan correctamente.
De Mihura a la leyenda
En los seis días anteriores muy pocos toros habían llegado a los 600 kilos; pues bien, hoy todos, los seis, los superaban. Los que menos, Famoso y Andaluz, con 605; luego Mochuelo, con 615; Merecido, con 630; y Gaditano y Decoroso se han ido hasta los 635. En total, 3.725 kilos.
Algunos apuntes sobre Miura: la ganadería más mítica se fundó allá por 1842, es antiquísima. En sus orígenes hay linaje navarro, probablemente de la zona de Urdazubi y Zugarramurdi. El apellido Mihura, de hecho, está documentado en esa zona. Debutó en Sanfermines en 1959 y lleva décadas corriendo por Iruñea sin interrupción, casi siempre el último día de las fiestas, una especie de broche de oro.
A partir de ahí, el mito ha llegado tan lejos que la palabra ha pasado al lenguaje común: «Estar hecho un miura» equivale a ser de aspecto fuerte, «venir como un miura» significa llegar hecho una fiera…
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Honi buruzko guztia:
Sanferminak 2026