El golf vuelve a sonreírle a Tom Kim. El surcoreano puso fin a una sequía de 1.001 días sin levantar un título al proclamarse campeón del Genesis Scottish Open después de firmar una sensacional última vuelta de 64 golpes, sin un solo bogey, para imponerse con autoridad en The Renaissance Club con un total de 17 bajo par.
A sus 24 años, Kim confirmó que atraviesa el mejor momento de la temporada y llega lanzado al Open Championship de Royal Birkdale. Después de su tercer puesto en el US Open, el asiático refrendó su recuperación con una exhibición de precisión desde el tee y, sobre todo, con un juego de hierros impecable que desarmó a un campo plagado de estrellas.
La jornada final arrancó con máxima igualdad, con Robert MacIntyre, Matt Fitzpatrick y Min Woo Lee compartiendo el liderato. Sin embargo, ninguno fue capaz de aguantar el ritmo de un Tom Kim que enlazó birdies en los momentos decisivos y nunca concedió una oportunidad a sus rivales. Su tarjeta inmaculada le permitió terminar dos golpes por delante del australiano Min Woo Lee, mientras que Fitzpatrick y el ídolo local MacIntyre tuvieron que conformarse con compartir la tercera posición tras quedarse sin respuesta en los últimos hoyos.
Cuarto título para Kim
El triunfo supone el cuarto título de Kim en el PGA Tour y el primero desde el Shriners Children’s Open de 2023. Una victoria especialmente significativa después de un 2025 muy discreto, en el que las dudas llegaron a poner en cuestión la progresión de uno de los grandes talentos de la nueva generación. Su paciencia y fortaleza mental, dos cualidades imprescindibles en un recorrido de ‘links’, acabaron marcando la diferencia durante toda la semana.
Tampoco pasó desapercibida la reacción de Rory McIlroy. El norirlandés, muy lejos de su mejor versión durante el sábado, cerró el torneo con otro brillante 64 para escalar posiciones hasta el séptimo puesto compartido. Su remontada, sin embargo, llegó demasiado tarde para discutir el triunfo de un Kim que monopolizó todos los focos y que aterrizará en Royal Birkdale con la confianza por las nubes.
Con el último ensayo antes del cuarto ‘major’ de la temporada ya resuelto, el mensaje es claro: Tom Kim vuelve a ser un candidato de primer nivel. El surcoreano ha recuperado su mejor golf y llega al Open Championship con el impulso que solo proporciona una victoria de prestigio en uno de los torneos más exigentes del calendario.
Del Rey, el mejor español
En cuanto a la representación española, el gran protagonista fue Alejandro del Rey. El madrileño firmó un notable Scottish Open, cerrando el torneo con una vuelta de 69 golpes para finalizar con un total de ocho bajo par, empatado en la decimoséptima posición.
Su actuación confirma el buen momento que atraviesa y le permite marcharse de Escocia con excelentes sensaciones tras competir de tú a tú con algunos de los mejores jugadores del mundo.
Por detrás acabó Jon Rahm. El vasco nunca logró recuperarse del 73 de la primera jornada y, pese a reaccionar con vueltas de 65, 68 y 69 golpes, concluyó empatado en el puesto 37 con un acumulado de -4. Tampoco superaron el corte David Puig, que se quedó a un solo golpe después de un brillante 64 el viernes, ni Pablo Larrazábal, mientras que Adrián Otaegui también se despidió del torneo antes del fin de semana.