El Real Mallorca sigue perfilando sus plantillas para la próxima temporada. Todos los focos están puestos en el primer equipo, con un verano de muchos movimientos entre altas y bajas debido al cambio de categoría, pero el club también quiere apostar fuerte por su filial, donde Pep Lluís Martí será el primer entrenador después de la renuncia de Gustavo Siviero.

El ascenso a Segunda RFEF también provoca que vaya a haber múltiples cambios en el segundo equipo bermellón, que este curso estará algo más cerca del primer equipo a nivel deportivo, dado que el salto de Tercera a Primera División era prácticamente inasumible, aunque futbolistas como Miguel Calatayud o el juvenil Luis Orejuela debutaron con la primera plantilla. Ahora, de vuelta a Segunda RFEF, el club no quiere volver a tropezar con la misma piedra y los mismos problemas: el objetivo es conformar un equipo que salve la categoría y se consolide en el cuarto escalón del fútbol español.

Para ello, la dirección deportiva del club, concretamente la parcela de fútbol base, ha incorporado diferentes fichajes, los dos últimos, procedentes del fútbol catalán: Pol Montesinos y Jan Buyreu. El primer, extremo izquierdo de 20 años que llega traspasado del Espanyol y que firma por dos temporadas. En el último curso como blanquiazul, apenas gozó de protagonismo (262 minutos en 10 partidos en Segunda RFEF). Por el momento se incorpora al filial, aunque no se descarta que pueda entrar en dinámica de primer equipo más adelante.

Por otro lado, la incorporación del lateral derecho Jan Buyreu, procedente de la Damm. El joven jugador de 19 años también firma por dos temporadas y se incorporará a la dinámica del filial. El curso pasado jugó en la División de Honor juvenil un total de 27 partidos, en los que anotó dos tantos. El club dispone de buenos informes sobre el joven futbolista y ha decidido apostar por su fichaje.