Ya está trazada la hoja de ruta que el Surne Bilbao deberá recorrer en su ansiado retorno a la Basketball Champions League. Los hombres de … Jaume Ponsarnau se preparan para medir sus fuerzas en el Grupo G, un cuadrante que conjuga la historia del baloncesto germano, la solidez balcánica y la renovación del proyecto checo del Nymburk. La plantilla vizcaína ya sabe cuándo y dónde deberá demostrar que su sitio está entre los mejores del Viejo Continente.

La estructura del calendario ha resultado ser simétrica, otorgando al Surne Bilbao el reto de abrir y cerrar su andadura contra el mismo rival, el Igokea m:tel bosnio, un bloque diseñado para el desgaste y la intensidad física.

El calendario del Grupo G

La primera piedra en el camino será lejos de casa. El 6 de octubre, a las 20:00 horas, los bilbaínos viajarán hasta Bosnia para inaugurar la fase frente al Igokea. Apenas una semana después, el 13 de octubre (20:00), el Bilbao Arena se vestirá de gala para vivir su primera noche europea de la temporada ante el Slavia Praga, un choque que servirá para testar la atmósfera de Miribilla en esta nueva aventura.

El primer gran examen de altura llegará el 28 de octubre (20:00), cuando el Surne se desplace a Berlín para enfrentarse al Alba, el equipo más laureado del grupo y un histórico que promete poner al límite la resistencia táctica de los de Ponsarnau. El «segundo asalto» ante los alemanes tendrá lugar en casa el 10 de noviembre a las 20:00 horas, en lo que promete ser uno de los duelos más atractivos del otoño.

La recta final de la fase de grupos obligará a los hombres de negro a mantener la concentración al máximo si quieren clasificar al Top-16. El 8 de diciembre (19:00), el equipo viajará a Praga para cerrar sus desplazamientos ante el Slavia. Finalmente, el 22 de diciembre (20:00), el Surne Bilbao cerrará el círculo recibiendo al Igokea en Miribilla, buscando una victoria que, esperemos, sirva para sellar el pase a la siguiente fase y celebrar, junto a su afición, un cierre de año redondo en la élite continental.

El destino ha sido caprichoso al reunir a equipos con los que el Surne ya ha cruzado espadas en el pasado. La presencia del Alba Berlín supone el mayor reto de exigencia: un club que ha hecho de la Bundesliga su feudo tras alzar el título la temporada pasada y que busca en esta BCL reencontrarse con su mejor versión continental. Por su parte, el Slavia Praga llega con la vitola de proyecto moderno tras su alianza con el Nymburk, buscando convertirse en una amenaza real.

Finalmente, el Igokea m:tel cierra el grupo como el equipo rocoso por antonomasia. En la fría Laktasi, el baloncesto se entiende desde la intensidad defensiva y el juego interior, siendo este el primer y el último obstáculo de una fase que definirá, sin duda, la jerarquía de los vizcaínos en esta nueva edición de la Champions.