Una mujer reza tras depositar flores cerca del lugar donde un hombre murió baleado por ICE en Biddeford, Maine, el lunes.

Un hombre colombiano de 26 años murió tras recibir disparos durante un operativo federal de control migratorio en Maine este lunes, menos de una semana después de que un inmigrante mexicano falleciera luego de que un agente del ICE abriera fuego contra su camioneta durante una operación similar en Texas.

Estos tiroteos mortales protagonizados por agentes federales, ocurridos con pocos días de diferencia, recuerdan las muertes de Renee Good y Alex Pretti, quienes fallecieron en el marco de la agresiva campaña de control migratorio impulsada por la administración Trump en la región de las Twin Cities (Minneapolis-Saint Paul), en Minnesota, a principios de este año.

Esto es lo que debe saber:

“Era una buena persona”: el hombre de 26 años fallecido el lunes fue identificado como Joan Sebastian Guerrero por un vecino, quien declaró a CNN que Guerrero “trabajaba duro para mantener a su esposa y a su hija de 3 años”. El vecino relató que salió al escuchar disparos y vio a Guerrero tendido en el suelo junto a su automóvil, con su hija cerca y su esposa “gritando y llorando a su lado”.

El DHS tardó horas en pronunciarse: el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) rompió su silencio de casi 12 horas sobre el tiroteo el lunes por la noche, informando que agentes de ICE realizaban una “vigilancia dirigida” contra un “inmigrante indocumentado” que intentó huir. El comunicado, notablemente vago, señalaba que un agente de ICE disparó su arma “temiendo por la seguridad pública”, pero no ofreció detalles adicionales.

No era el objetivo: ICE buscaba a “un inmigrante indocumentado con una orden de expulsión definitiva”, según el DHS; sin embargo, el hombre fallecido “NO era el objetivo de la orden”, afirmó la oficina del senador de Maine Angus King tras conversar con el secretario del DHS, Markwayne Mullin. La Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine (Maine Immigrants’ Rights Coalition) indicó que el joven fallecido tenía autorización para trabajar en EE.UU. y contaba con número de seguridad social.

Las autoridades federales retienen pruebas en Houston: el tiroteo mortal de la semana pasada contra Lorenzo Salgado Araujo, ocurrido durante una parada de tráfico de ICE, está bajo investigación; no obstante, las autoridades locales que han iniciado sus propias pesquisas denuncian que el Gobierno federal no está compartiendo las pruebas. El fiscal del distrito del condado de Harris, Sean Teare, declaró el lunes a CNN que su oficina ha emitido cerca de 20 citaciones judiciales en un intento por cambiar esta situación.

Similitudes inquietantes: el igual que Guerrero, Salgado Araujo tampoco era el objetivo de la operación de ICE que resultó en su muerte. Ninguno de los agentes federales involucrados en los tiroteos mortales de la semana pasada llevaba cámaras corporales. Salgado Araujo también deja tras de sí a una familia en duelo, y las muertes de ambos hombres han desencadenado protestas y renovadas críticas ante las tácticas agresivas de la administración Trump en la ofensiva contra la inmigración.