Redacción REL

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) ha presentado un recurso ante el Vaticano para frenar los efectos del decreto que la declaró en cisma tras la consagración ilícita de cuatro obispos sin autorización del Papa. 

El recurso, registrado el 11 de julio ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, llega nueve días después de la declaración oficial de ruptura y abre un nuevo episodio en una tensión que se ha intensificado desde las ordenaciones episcopales celebradas en Écône (Suiza).

Un recurso con efecto suspensivo

Según el comunicado difundido por la fraternidad, el recurso se acoge al canon 1353 del Código de Derecho Canónico, que establece que toda apelación contra un decreto que impone o declara una pena tiene efecto suspensivo mientras se estudia el caso. La FSSPX afirma que ejerce «el derecho que la Iglesia reconoce a toda persona que se considere perjudicada por un acto administrativo», insistiendo en su «respeto hacia la autoridad eclesiástica» y su deseo de actuar «por el bien de la Iglesia».

Este paso es, según la fraternidad, el requisito previo antes de presentar un recurso jerárquico de mayor alcance. Mientras tanto, la ejecución del decreto queda temporalmente suspendida.

El recurso sigue a la carta enviada el 3 de julio al Papa León XIV, en la que la FSSPX rechazó las excomuniones decretadas tras las consagraciones episcopales, calificándolas de «objetivamente injustas e inválidas»

En esa misiva, el superior general, P. Davide Pagliarani, defendió las ordenaciones como una «iniciativa extrema de socorro de las almas» ante lo que consideran una crisis doctrinal en la Iglesia.

La declaración de cisma por parte del Vaticano llegó después de que la fraternidad ordenara a cuatro nuevos obispos sin mandato pontificio, pese a las advertencias del Papa y de la Santa Sede. 

El decreto calificó la ceremonia como un «acto cismático» y confirmó la excomunión automática de los seis obispos implicados, incluidos Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, que actuaron como consagrantes.

Además, el Vaticano declaró inválidos los sacramentos de confesión y matrimonio administrados por los sacerdotes de la fraternidad, advirtiendo a los fieles de que adherirse formalmente al grupo podría implicar también la excomunión.

¿Quiénes son los lefebvrianos?

Fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre, la FSSPX nació como reacción a las reformas del Concilio Vaticano II, especialmente en materia de liturgia, ecumenismo y libertad religiosa. Lefebvre fue excomulgado en 1988 tras consagrar a cuatro obispos sin permiso de San Juan Pablo II, aunque las sanciones fueron levantadas en 2009 por Benedicto XVI en un intento de reconciliación.

Hoy, la fraternidad cuenta con 733 sacerdotes y presencia en más de 60 países, manteniendo la misa tradicional en latín y una postura crítica frente a la enseñanza conciliar.

Mientras el recurso sigue su curso, la FSSPX ha pedido a los fieles que acompañen el proceso con oración. El Vaticano, por su parte, ha reiterado su «profundo dolor» por unas ordenaciones que «rompen la unidad» y ha publicado protocolos para facilitar el retorno de sacerdotes y laicos que deseen abandonar el grupo.

Ordenación ilícita de Obispos

La crisis continúa abierta, y el recurso presentado marca un nuevo capítulo en una relación marcada por décadas de tensiones, intentos de diálogo y rupturas sucesivas.