Jonas Vingegaard todavía no ha dicho su última palabra en el Tour de Francia. Si bien es cierto la exhibición de Pogacar en la etapa 10 supone un nuevo revés en sus aspiraciones al maillot amarillo, el danés se niega a renunciar tan pronto al sueño de conseguir su tercera victoria en la ronda gala.

Tras la disputa de la décima etapa, Vingegaard volvió a ceder 44 segundos frente a Pogacar, al que ya ve a unos lejanos +3:36 en la general. Si bien es cierto que la brecha no fue tan exagerada como el día del Tourmalet, sorprendió como el danes no hizo el amago de seguir al esloveno en la arrancada que terminó brindándole su tercera victoria en la presente edición de la ronda gala.

Al ser preguntado por su decisión, Vingegaard dejó entrever que no era el momento de quemar todas las naves. «Cuando se ha escapado sabía que tendría que marcar mi propio ritmo«. A pesar de perder más tiempo y no poder seguir siquiera el ritmo de Evenepoel, Ayuso, Seixas y compañía, el danés consiguió minimizar daños en comparación con la sexta jornada, en la que se dejó más de dos minutos.

Pogacar y Vingegaard, antes de tomar salida en una etapa del Tour de Francia 2026

Pogacar y Vingegaard, antes de tomar salida en una etapa del Tour de Francia 2026 / EFE

Si bien es cierto que el resultado del día le lleva a seguir cediendo terreno en la general, Vingegaard no valoró negativamente el final de la jornada. «Afronté el final de etapa como una contrarreloj, aunque tuve un poco de ayuda de mis rivales. Creo que ha sido un día correcto».

Respecto a sus opciones de cara a la general, el jefe de filas del Team Visma quiso dejar claro que todavía no ha dicho su última palabra. «Creo que mis piernas van a mejor cada día, lo he notado especialmente en las subidas más largas«.