Hay deportes que trascienden la competición. El tenis es uno de ellos. Más allá de los partidos y los resultados, ha construido a su alrededor un universo donde conviven gastronomía, ocio y experiencias compartidas. La jornada no termina con el último punto: continúa en las terrazas, en los bares y en las conversaciones posteriores al partido.
En paralelo, la coctelería vive una transformación marcada por el auge del aperitivo, el tardeo y los momentos de consumo diurnos. De la unión de ambas tendencias nace Paloma Tierra Batida, una creación desarrollada por Schweppes junto a Marc Álvarez que toma como inspiración uno de los símbolos más reconocibles del tenis: la tierra batida.
Esta evolución coincide con un cambio en los hábitos de consumo. El aperitivo gana terreno, las sobremesas se alargan y el tardeo se consolida como una de las fórmulas de ocio más populares. A nivel internacional, esta tendencia se engloba bajo el concepto Afternoon Society, que describe el desplazamiento del ocio hacia horarios más tempranos y experiencias más conscientes.
El tenis, un territorio estratégico para Schweppes y Suntory
La aparición de Paloma Tierra Batida responde también a una apuesta estratégica por parte de Schweppes, integrada en el grupo Suntory Beverage & Food Iberia, que desde hace años ha encontrado en el tenis un territorio natural para conectar con estos nuevos hábitos de consumo.

La marca es patrocinadora del Mutua Madrid Open desde 2002, ha mantenido una presencia histórica en el Trofeo Conde de Godó y recientemente ha reforzado su vinculación con este deporte con su entrada en Roland-Garros, uno de los torneos más prestigiosos del circuito internacional. En el marco de un acuerdo de tres años, Schweppes se ha convertido en proveedor oficial del torneo en los territorios propiedad de Suntory.
Para Schweppes y Suntory, el tenis representa un entorno especialmente afín a estas nuevas formas de consumo: más experienciales, más sociales y vinculadas al ocio diurno.
Una reinterpretación del Paloma
Para dar forma a esta idea, Schweppes contó con Marc Álvarez, Mixing Master de la marca, cofundador de Sips Barcelona y uno de los grandes referentes de la coctelería internacional.
Su propuesta parte del Paloma, uno de los cócteles con mayor crecimiento global en los últimos años gracias a su perfil fresco, cítrico y accesible. La receta mantiene la estructura clásica basada en tequila y pomelo, pero incorpora elementos pensados para conectar directamente con el universo del tenis y, en particular, con la identidad visual y sensorial de la tierra batida.
La base combina tequila, zumo de lima, miel de agave infusionada con vainilla y Schweppes Pomelo. El resultado es un cóctel equilibrado, refrescante y aromático, concebido para acompañar esos momentos de encuentro que hoy forman parte de la experiencia que rodea al tenis.
La coctelería del nuevo ocio diurno

Paloma Tierra Batida llega en un momento especialmente dinámico para la coctelería. Lejos de aquella imagen asociada exclusivamente a la noche, el cóctel forma parte cada vez más de momentos vinculados al aperitivo, la gastronomía y la sobremesa.
Las nuevas generaciones buscan bebidas más ligeras, con perfiles aromáticos complejos, mayor frescura y una experiencia más cuidada. El interés se desplaza hacia la calidad de los ingredientes, la creatividad y el equilibrio de las recetas.
Dentro de esta evolución destaca Schweppes Pomelo, protagonista de la receta Paloma Tierra Batida. Su perfil cítrico, menos dulce y más sofisticado que otras alternativas, junto con su equilibrio entre acidez, amargor y frescura, lo han convertido en un aliado natural del Paloma y de las nuevas tendencias de consumo.