Desde hace unos días, existe una figura misteriosa en la Playa de Silgar, en Sanxenxo, que no pasa desapercibida ni para lugareños ni para turistas. Se trata de un hombre de mediana edad que cada jornada baja a la playa para construir auténticos monumentos de arena como casas, castillos, dragones y cualquier otro tipo de figura que se le venga a la mente. 

Su nombre es Jan Kolin, nació en la República Checa pero lleva años viviendo en Santander. Comenzó a aficionarse por las esculturas de arena once años atrás cuando un amigo suyo que las hacía le insistió para que probase un día que habían ido juntos a la playa.

Desde entonces, ha viajado por varias zonas del norte de España en busca de arenales donde poder esculpir. Él afirma que en Santander no dispone de un permiso para poder hacer estas construcciones, de ahí que, cada vez que viaja, busque lugares donde no le pongan ningún inconveniente. 

Segunda visita a Sanxenxo

Es la segunda vez que viene a Sanxenxo y la primera que lo hace durante los meses de verano. La anterior ocasión fue hace ocho años, coincidiendo en primavera. Había viajado con su perra y se encontró con muchas dificultades para poder esculpir por culpa del mal tiempo.

Quiso volver este año para probar cómo sería la estancia durante el periodo estival. De momento, asegura estar bastante satisfecho y planea quedarse una temporada antes de regresar a Santander

Él dice que todas las ideas creativas salen de su cabeza y que le vienen solas durante el proceso de construcción. En estos momentos se encuentra esculpiendo una casa de pitufos, que irá acompañada de un baño y diferentes adornos alrededor. 

Jan Kolin es el ejemplo de que, detrás de cada persona que llega a Sanxenxo, hay una historia que merece ser contada y que enriquece en su conjunto a la localidad.