El hurto de teléfonos móviles, a veces también el robo con fuerza del propio aparato, lo cual resulta aún más violento, es posiblemente el delito más frecuente en Sanfermines, y quien más quien menos ha sufrido los contratiempos y el mal rato de ser víctima de alguna situación de este tipo. No se trata solo de la angustia que genera el propio episodio delictivo, sino el hecho de que la sustracción del móvil origina una serie de inconvenientes importantes por la cantidad de información que albergan los dispositivos, tanto personal como profesional. A la gente le duele que le sustraigan por ejemplo la galería de imágenes por las fotos de recuerdo que se puedan perder.

En esta tesitura se ha visto envuelta una mujer en Pamplona que ha colgado (al menos) un mensaje elocuente en un semáforo junto al parque Antoniutti y las piscinas de Larraina. En ese lugar de paso, no demasiado concurrido, y en el que el semáforo se prolonga un minuto en rojo, el papel llama la atención por la extensión del texto y, una vez que se observa el contenido, por su tono crudo, directo y desesperado. Tal vez esté colocado en esa zona (no consta si ha sido distribuido en más lugares) por ser cercana al lugar donde se produjeron los hechos.

«Nos has fastidiado por completo los Sanfermines a toda la familia»

El texto se dirige al chaval que «se apropió de un smartphone que no le pertenecía» en el pasadizo de la calle Monasterio de Yarte, en el barrio de San Juan de Pamplona. «Sabemos que ibas con tu amigo. La Policía tiene la descripción de los dos». Y apela al ladrón: «Has cometido una estupidez por una miseria. El móvil no valía ni 175 euros en 2024. El aparato y la SIM ya están bloqueados por IMEI. Tienes un ladrillo inservible que no vas a poder usar ni vender en ningún sitio. Lo único que tienes es mi tarjeta de memoria. No te van a dar ni 10 euros por ella», espeta la dueña del teléfono.

El texto en el que alerta del robo del móvil.

Y prosigue: «¿Sabes qué has conseguido realmente con tu hazaña?» Y en el mismo texto se responde: «Joder a una madre en paro de larga duración que no recibe ninguna ayuda económica. Nos has fastidiado por completo los Sanfermines a toda la familia. Hace llorar a mis dos hijos pequeños. Ellos ya sabían que el mundo no es perfecto, pero tú te has encargado de grabárselo a fuego mientras te reías de nosotros por teléfono».

Y a continuación le espeta: «Mírate al espejo. Personas como tú solo sirven para hacer el mal y destrozar la ilusión de los demás. A ver si te sientes orgulloso de esto. Nosotros marcamos la diferencia haciendo el bien, trabajando y siendo honestos, algo que tú claramente no sabes lo que significa».

Finalmente, la víctima del hurto quiere lanzar un mensaje: «Si te queda algo de dignidad. Lleva el teléfono a Objetos Perdidos de la Policía Municipal de Pamplona. Devuélvelo. Esa tarjeta de memoria contiene fotos y documentos personales que siguen siendo míos y no te pertenecen. La Policía ya os está buscando a los dos».