La fibrosis hepática, una afección hepática crónica en la que el tejido hepático se endurece gradualmente, como un callo. Si se detecta a tiempo, la afección suele ser reversible mediante cambios en el estilo de vida o medicamentos.Dicha afección, en etapa temprana en la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica …


La fibrosis hepática, una afección hepática crónica en la que el tejido hepático se endurece gradualmente, como un callo. Si se detecta a tiempo, la afección suele ser reversible mediante cambios en el estilo de vida o medicamentos.

Dicha afección, en etapa temprana en la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) sigue siendo difícil de identificar, según los expertos, porque los índices indirectos convencionales de fibrosis no reflejan adecuadamente la fibrogénesis activa. En el caso de que no se controle adecuadamente, la fibrogénesis sostenida remodela irreversiblemente la arquitectura hepática, lo que, finalmente conduce a cirrosis, hipertensión portal y carcinoma hepatocelular.

Ahora, un equipo de investigación liderado por el prof. Jinsung Park,  del Departamento de Ingeniería Biomecatrónica, en colaboración con el profesor Pil-Soo Sung, de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de Corea , y el profesor Si-Hyun Bae, presidente del Hospital Eunpyeong St. Mary’s, ha desarrollado un biosensor electroquímico ultrasensible capaz de detectar con precisión la fibrosis hepática en etapa temprana, utilizando solo una pequeña muestra de sangre. Esta investigación podría representar un logro en la convergencia de la ingeniería y la medicina, abriendo un camino para identificar anomalías hepáticas únicamente mediante análisis de sangre, sin el dolor de una biopsia de tejido. 

El equipo de investigación se centró en una proteína llamada PICP, que se libera al torrente sanguíneo a medida que el hígado se endurece. Dado que esta proteína se produce junto con la acumulación de colágeno («tejido cicatricial») en el tejido hepático, sirve como un importante biomarcador que indica la progresión de la fibrosis hepática.


La plataforma de diagnóstico desarrollada por el equipo, llamada FIB-EIS, consiste en un electrodo de carbono recubierto con nanopartículas de oro, al que se adhieren anticuerpos que se unen a la proteína PICP. Cuando la PICP en la sangre se une a estos anticuerpos, cambia las propiedades eléctricas (impedancia) de la superficie del sensor, un cambio que se puede medir con precisión. Dado que el método lee la sustancia objetivo directamente mediante señales eléctricas, sin tinciones especiales ni procesamiento complejo, el análisis es sencillo y podría adaptarse a un dispositivo de diagnóstico portátil, similar a un teléfono inteligente.

La sangre contiene numerosas proteínas que pueden interferir con el diagnóstico. Para solucionar esto, el equipo aplicó una técnica para impedir que dichas sustancias interferentes se adhieran al sensor. Como resultado, el biosensor alcanzó una alta sensibilidad, detectando con precisión concentraciones de biomarcadores tan bajas como 0,81 pg/mL.

En pruebas con muestras de sangre de pacientes reales, la plataforma diferenció entre individuos sanos y pacientes con fibrosis hepática con una sensibilidad del 95,24 % y una especificidad del 100 % (la probabilidad de identificar correctamente a individuos sanos como tales), demostrando un rendimiento diagnóstico excepcionalmente sólido.

«Esta investigación es significativa porque demuestra que la enfermedad hepática se puede detectar precozmente mediante un simple análisis de sangre, sin someter a los pacientes al dolor de una biopsia de tejido», afirmó el prof.Jinsung Park. «Si esta tecnología se puede desarrollar aún más hasta convertirla en un dispositivo de diagnóstico compacto que se pueda usar incluso en clínicas locales, esperamos que ayude a muchas personas a detectar y controlar las enfermedades hepáticas antes de que progresen», concluyó el citado investigador.