Se acabó el debate. Yannick Nzosa tendrá una de las catorce fichas de la plantilla del Unicaja para la próxima temporada. El club cajista ya … ha informado al pívot de la decisión, por lo que el congoleño estará a las órdenes de Txus Vidorreta desde el comienzo de la preparación dentro justo de un mes.
Como se ha explicado estos días, la situación Yannick Nzosa no estaba clara, pues variaba en función de los distintos escenarios que se planteaban en la planificación del equipo. Ahora ya está claro, pues el canterano volverá a tener una oportunidad con el club cajista después de tres cesiones, según se explicó a SUR.
Tras irrumpir de forma espectacular en el Unicaja en 2020 tras la pandemia, el pívot jugó un año más en Málaga, en aquella temporada compleja que acabó con la salida de Katsikaris y la llegada de Ibon Navarro. Luego comenzó el periplo de cesiones. La primera fue un desastre al Betis, con el que no jugó al lesionarse de gravedad. Pasó por el quirófano y su siguiente destino fue el Movistar Estudiantes en Primera FEB, donde tuvo minutos y fue recuperando sensaciones. En la 2024-2025 acabó en el Fuenlabrada, en que firmó una campaña muy sólida, rozando de nuevo el ascenso a la Liga ACB, a la que llegó de la mano del Burgos, donde fue de menos a más.
Ahora le llega la oportunidad de volver a jugar en el Carpena ante la que considera su afición. Será una temporada especial para Nzosa, pues el congoleño tiene un vínculo fuerte con Málaga. Llego aquí muy joven, pasó años complejos por aquella disputa con su club de origen y la pandemia, y aquí tiene a la mayoría de sus amigos. Afronta un desafío importante, porque compartirá posición con Balcerowski y Kravish, además de con un pívot que todavía está por llegar. Motivación no le faltará.
