La madre de Selena Gomez, Mandy Teefey, ha dado de qué hablar tras su reciente publicación en Instagram, donde muchos la califican de emotiva a la vez que extraña. El pasado domingo, compartió en sus redes una galería de fotos con un texto que … parecía tener un trasfondo más profundo con sus hijas.
«Mis mayores logros, me quieran o no», escribía Teefey en el pie de foto, mientras en las primeras imágenes publicadas aparecía una foto de Selena y su hermana de 13 años, Gracie Elliot Teefey.
«Son geniales. Espero que algún día vean lo increíble que soy y me quieran tanto como yo los quiero a ellas. Solo soy una mamá que nunca se rinde, aunque me tiren a la basura», añadió.
Un mensaje que comenzó a generar preocupación entre sus seguidores. Uno de los usuarios preguntó: «¿Qué demonios, Mandy? Si tienes problemas con ellas, no deberías publicar esto en redes», a lo que ella respondía: «Es la típica broma de ‘mamá no mola’. Cálmate».
En la misma publicación aparecía en formato ‘meme’ una muñeca sentada dentro de un cubo de basura con el mensaje: «Yo cuando tengo que dirigir el negocio que yo misma manifesté».
La complicada relación entre Selena Gomez y su madre se remonta a varios años atrás. Era Mandy quién controlaba la carrera de la artista, hasta que en 2014, esta decidió prescindir de sus servicios y la dejó fuera de todas las decisiones.
Con esa ruptura, la artista dejó entrever una realidad a la que muchas jóvenes estrellas deben enfrentarse: saber dónde termina el amor maternal y dónde empieza el negocio.
Precisamente, esa delgada línea ha dado lugar a la popularización del término ‘momager’ o ‘stage mother’, que en español describiría a las madres que, además de ejercer su papel familiar, gestionan y dirigen la carrera profesional de sus hijos.
Este tipo de madres son consideradas ya algo común en el mundo del espectáculo. Cada año en Estados Unidos, cerca de 250.000 niñas menores de 16 años son inscritas a concursos de belleza, canto o baile con la esperanza de saltar a la fama.
La exactriz de Nickoledon, Jennette Mcurdy era una de ellas. Inició su carrera en el mundo del espectáculo a los 8 años por decisión de su madre, Debra. Tras ello realizó pequeñas apariciones en varias series que la llevaron a su papel revelación como Sam Puckett en ‘iCarly’. Años más tarde, después de que su madre falleciera por cáncer terminal, la artista publicó un libro titulado ‘Me alegro que mi madre haya muerto’.
En la misma obra, desgranaba todas y cada una de las dificultades que tuvo que sufrir durante su infancia: trastornos alimenticios y adicciones que surgían a raíz de la complicada relación que tenía con la persona que controlaba su vida, su madre.
Luego hay otros casos como el de Kris Jenner, la ‘momager’ del momento. Convirtió a sus hijas en todo un imperio multimillonario. No es casualidad los rumores que la sitúan como la autora del vídeo sexual entre Ray J y Kim Kardashian, que lanzó a esta última a la fama.
La complicada relación de Selena Gomez con su madre
Hay veces que la relación de una madre en el ámbito personal y profesional se llega a a cruzar. Selena Gomez despidió a sus madre, Mandy Teefey, y su padrastro como mánagers siendo el principal motivo que hubiese fuertes discrepancias profesionales y personales.
Esto es algo que parecía ir más allá, ya que la relación que ambas mantenían no fue a mejor a lo largo de los años. En 2017, después de que Selena Gomez y Justin Bieber se reconciliaran , Teefey sufrió una crisis de ansiedad que la hizo hospitalizarse.
Un año más tarde, a finales de 2018, la artista Selena sufrió una crisis emocional y fue ingresada por padecer trastorno bipolar. Su madre se enteró del colapso mental de su hija solamente a través de una noticia publicada por el medio ‘TMZ’.
El punto culminante más reciente fue en su boda con Benny Blanco en 2025, cuando la exestrella de ‘Disney Channel’ decidió que fuese su abuelo en vez de su madre, quien la llevase al frente del altar.
