La escultura de homenaje al escritor británico George Orwell que se colocó en el parque Miguel Servet de Huesca hace poco más de dos años ha desaparecido. El robo se ha llevado a cabo en la madrugada de este jueves. El ladrón o los ladrones se han llevado el bajorrelieve con un retrato de medio cuerpo realizado por el escultor Javier Sauras, pero han dejado la placa colocada debajo, donde se recoge su célebre frase Si alguna vez vuelvo a España, prometo firmemente tomarme un café en Huesca.
El Ayuntamiento, propietario de la pieza, está pendiente de interponer la denuncia por el robo. En la zona donde se han producido los hechos no se han observado otros destrozos.
La escultura de homenaje a Orwell fue promovida por la asociación cultural Colectivo Ciudadano de Huesca y la Orwell Society, que impulsaron una campaña de suscripción de fondos para sufragar su coste.
Encargada a finales de 2023 tras el inicio del micromecenazgo, se inauguró el 19 de mayo de 2024. El acto contó con la presencia de Richard Blair, hijo de George Orwell (cuyo nombre real era Eric Arthur Blair) y de Quentin Kopp, presidente de The Orwell Society. Su presupuesto fue de 25 000 euros, que se cubrieron ampliamente con las aportaciones. La escultura costó unos 8.000 euros y el excedente se utilizó para materiales explicativos y conmemorativos. A los bonos/participaciones, que fueron de 10 euros, se sumaron numerosas donaciones.
A los pies del monumento está enterrada una cápsula del tiempo con la relación de mecenas, folletos conmemorativos, las matrices de los bonos, así como el acta de la donación firmada por Juan Faci, Quentin Kopp e Iván Rodríguez (concejal), periódicos del día de España y Gran Bretaña, monedas de curso legal de ambos países y el libro Orosia (2015), de María Pilar Calero.