El Consejo de Estado cubano aprobó este jueves dos decretos-leyes, en sesión extraordinaria, como parte del proceso de implementación de las transformaciones económicas y sociales del régimen.

Granma informó que se trata de los decretos referidos al «Sistema Empresarial Estatal Cubano» y el «Modificativo del Decreto Ley no. 76 de las Cooperativas Agropecuarias». La respuesta fue inmediata: escepticismo, hartazgo e incomprensión masiva.

La sesión fue presidida por Esteban Lazo Hernández, presidente del Consejo de Estado, quien subrayó que el primer decreto «ratifica a la empresa estatal socialista como el sujeto principal de la economía nacional» y amplía la autonomía de las empresas estatales. Ambas normas serán publicadas en la Gaceta Oficial para conocimiento de la población.

Roberto Ricardo Marrero, presidente del recién creado Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales (INAEES), afirmó que la normativa «da respuesta a 16 transformaciones de las 17 correspondientes al Eje temático 1» y «favorece la implementación de 12 transformaciones de otros ejes».

Mientras el régimen celebraba la aprobación de los decretos, los cubanos respondían en la sección de comentarios de la noticia en redes sociales, con una mezcla de ironía y frustración.

«El mismo perro con distinto collar», escribió un usuario. «¿Y ahora cuál es el invento?», preguntó otro sin rodeos.

Varios comentaristas señalaron la contradicción entre las ambiciones de la reforma y la realidad cotidiana del país.

«Para cualquier transformación económica es necesario crear condiciones mínimas: corriente, agua, combustible. ¿Cómo se supone que funcionen esas medidas? ¿Por arte de magia?», cuestionó uno.

La duda sobre la utilidad práctica de la ley se repitió en decenas de comentarios. «Muchos decretos y leyes cada año, pero nada se cumple en la concreta»; «Mientras más decretos crean, más se hunde el país y mejor viven los dirigentes».

Un lector resumió la desconfianza acumulada con las políticas del régimen: «Eso es quita y pon. Los decretos leyes son lo más cambiante en Cuba y es lo que menos confianza genera».

También hubo quienes cuestionaron el procedimiento de aprobación. «¿Por qué aprueban el decreto y no se llevó a la Asamblea Nacional, que es el 29 de julio? Entre decretos, ejes, objetivos, medidas y acciones, han creado un laberinto de categorías con un lenguaje incomprensible para engañar al pueblo».

Los nuevos decretos forman parte del mayor paquete de reformas económicas aprobado en Cuba en décadas: las 176 medidas ratificadas por la Asamblea Nacional el 18 y 19 de junio de 2026, agrupadas en 23 ejes temáticos.

«Si de reformas y lineamientos se viviera, Cuba sería la capital del mundo», cerró un usuario, con una frase que condensa décadas de promesas incumplidas.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.