El Ocimax de Palma fue uno de los pocos cines en todo el mundo que proyectó el preestreno del largometraje más esperado del año, La Odisea, de Christopher Nolan, la madrugada del viernes.
Lo hizo de la mano del divulgador de Cultura Clásica Pep Campillo, uno de los creadores del popular Festival Maremagnvm, quien explicó ante 70 espectadores el contexto histórico del libro de Homero, una de las obras más influyentes de la literatura, y su conexión con la actualidad, ya que la historia se repite.
Tal como dice el profesor de Latín y Griego, «el casus belli de la guerra de Troya es idéntico al de la guerra de Irán. A Agamenón solo le ha faltado salir con el pelo naranja, es un calco de Trump», bromea.
Explica que «la causa de ese conflicto no es el rapto de Helena de Troya por parte de Paris, pese a que las epopeyas lo camuflaron así, sino que fue una guerra geopolítica y económica que recuerda enormemente a las actuales acciones de Trump en el estrecho de Ormuz«.

El divulgador de Cultura Clásica Pep Campillo / .
Expansión
«Agamenón era el ambicioso rey de Micenas, una superpotencia griega, y lo que pretendía era expandir sus productos por Asia Menor, pero tenía que pagar a Troya el arancel para cruzar el Mar Negro. Quería controlar las rutas comerciales estratégicas, como ocurre ahora en Ormuz, y decidió cargarse Troya. Odiseo tuvo que acudir a su llamada y dejar Ítaca».
«Fue quien ingenió el famoso caballo de Troya para entrar en la ciudad, pero en realidad es un pobre hombre, como el resto de los soldados, que debe obedecer las órdenes de gente que provoca una guerra sinsentido», según argumenta Pep Campillo.
Tanto en el libro de Homero como en la película de Nolan sobre la vuelta a casa del rey de Ítaca, «se incide en las consecuencias negativas de los conflictos y en la huella que dejan en quienes los viven. Por eso La Odisea es tan vigente», añade el experto.

Penélope y Telémaco en Ítaca a la espera de Odiseo / Universal Pictures
Le ha gustado «la reinterpretación del mito sin traicionarlo», con «escenas muy fieles al texto, siendo conscientes de que es una adaptación»; y en especial aplaude del filme que «profundiza en Odiseo como ser humano que sufre y es consciente de que no depende de los dioses. Los griegos creían en el destino pero Homero lo representó como un hombre fiel a sus principios. Esto se ve muy bien en la película, como por ejemplo cuando Calipso le ofrece la inmortalidad y él responde que quiere morir de viejo junto a su amada Penélope».
Por el contrario, el divulgador de Cultura Clásica ha echado de menos «a los feacios, el pueblo mítico que ayudó a Odiseo con sus barcos, que parecían el GPS de la antigüedad, ya que eran descendientes de Poseidón»; así como al dios Eolo, que también trató de ayudarle, y otras escenas del gran libro de Homero, cuyos primeros versos llevó impresos en su camiseta en el preestreno de la película del año.
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