Alba Molina López

Carlos Alsina ha dicho adiós este viernes al tramo informativo de Más de uno tras once años al frente de las mañanas de Onda Cero. El periodista, que desde septiembre continuará únicamente al frente del magazine del programa, ha querido despedirse de la actualidad política con un editorial cargado de críticas al Gobierno de Pedro Sánchez.

La inminente resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la ley de amnistía ha centrado el análisis de Carlos Alsina, que ha aprovechado su monólogo en Onda Cero para trazar un duro paralelismo entre la política británica y la española.

El periodista sostiene que, mientras en Reino Unido un líder con mayoría absoluta abandona el poder, en España Pedro Sánchez «se resiste a dar voz a los ciudadanos precisamente para no perder la presidencia del Gobierno».

Carlos Alsina

Alsina arranca su reflexión con esa comparación entre ambos países. «Contrastes entre la política británica y la política española existen», afirma antes de recordar que «allí un líder con mayoría absoluta acaba de perder la presidencia del Gobierno» mientras que «aquí un líder que ni siquiera ganó las elecciones se resiste a dar voz a los ciudadanos».

El comunicador también ironiza sobre las encuestas del CIS y el papel de su presidente, José Félix Tezanos. «Que el presidente nuestro no se toma en serio a Tezanos es cosa conocida», señala, para añadir con sarcasmo que el sociólogo «le da un punto más de intención de voto por cada nuevo imputado que suma el Partido Socialista».

Respecto a la esperada decisión del tribunal europeo sobre la amnistía, Alsina considera lógico que el Ejecutivo celebre una resolución favorable. «Está en su derecho celebrarlo porque es verdad que la batalla jurídica la va a ganar el Gobierno de España», admite. Sin embargo, advierte de que el Ejecutivo no debería interpretar ese respaldo como una victoria política.

Carlos Alsina en Onda Cero

«Cuídese el Gobierno de tomarse este aval europeo como si esto fuera lo mejor que les ha pasado nunca a los españoles», afirma. A su juicio, el principal problema reside en que el PSOE defendió la amnistía después de las elecciones, pese a haberla rechazado durante la campaña electoral.

«El partido que propuso la amnistía en el Congreso se presentó a las elecciones repudiándola. Repudiaba la amnistía cuando los votantes entregaron su voto en las urnas y luego dejó de repudiarla, luego la abrazó y luego la jaleó sin preguntar nunca a los votantes», sostiene.

Alsina también pone en duda que una eventual vuelta de Carles Puigdemont despierte el entusiasmo que, en su opinión, da por hecho el independentismo. «No parece que la mayoría de los españoles esté ansiosa de poder recibir cuanto antes a Puigdemont en el aeropuerto de El Prat y comérselo a besos como si todos fuéramos Miriam Nogueras», afirma.

El periodista concluye su análisis asegurando que el Ejecutivo atraviesa un momento de debilidad política. «El Gobierno languidece entre investigaciones judiciales y reveses parlamentarios», sentencia, antes de augurar que ni siquiera el regreso de Puigdemont, «con la impunidad consumada y terminado ya de pagar el precio de la investidura», alterará «el horizonte parlamentario de un Gobierno que se sabe ayuno de mayoría social».