La mañana madrileña todavía refrescaba cuando, en torno a las 9.00, una imagen inusual sorprendía a los viandantes que caminaban por Moncloa. El Arco de la Victoria se convertía en el improvisado escenario de una protesta encabezada por los activistas de la organización ecologista … Greenpeace. «Pedro, cumple tu palabra. Di ‘no’ a la nuclear», es lo que rezaba una pancarta amarilla en la que también se veía el rostro del presidente del Gobierno y que en torno a las 10.30 horas los Bomberos de la Comunidad de Madrid trabajaban para quitar del monumento, que fue elegido por los activistas por su cercanía al Palacio de la Moncloa, residencia oficial del presidente del Gobierno.
Arriba, una decena de activistas ataviados con camisetas blancas y arneses de seguridad pasaron la mañana afanados en colocar la lona sobre el granito.La tela desplegada era una reivindicación pero, sobre todo, una llamada a la acción que apelaba al presidente, pues querían recordar a Pedro Sánchez que en sus manos está el desmantelamiento de las centrales nucleares. Exigía al Ejecutivo el «no» a las nucleares, justo después de que este jueves el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) emitiera un informe favorable para que la planta de Almaraz siga en funcionamiento hasta 2030, lo que deja en manos del Gobierno, responsable de la planificación energética nacional, la decisión final sobre su cierre.
«Nuestra protesta es pacífica y no esperábamos detenciones porque no hemos hecho ningún daño a la infraestructura. Éramos diez o quince y a todos se los han llevado detenidos, nos parece sorpresivo y nos da una idea de represión porque no hemos dañado nada y solo queríamos desplegar e irnos», ha apuntado Francisco del Pozo, coordinador de la campaña nuclear, a este periódico al término de la operación.
Alrededor de una decena de coches y furgones de los cuerpos de seguridad se congregaron bajo el arco que se erigió para conmemorar la victoria franquista en la Guerra Civil. Al lugar acudieron efectivos de la Policía Nacional, que durante un rato no permitieron acceder a los viandantes a la parte superior del Intercambiador de Moncloa, habitual mirador al que, cuando la operación parecía ya encauzada y la pancarta se arrugaba al plegarse, permitieron subir los curiosos a observar. Varios policías asomaban también desde la parte superior del monumento, junto a los efectivos de los Bomberos de la Comunidad de Madrid. Abajo, Samur-Protección Civil aguardaba por si ocurría algún desafortunado incidente, que no llegó a producirse.
A las inmediaciones del escenario elegido por los activistas la rodea un extenso verde, el del parque del Oeste, donde todas las miradas estaban puestas en el monumento. La mayoría eran paseantes que aprovechaban la primera hora de la mañana para caminar con sus canes por el césped, pero los había también trabajadores que de improviso se topaban con la escena y se detenían a mirar. El tráfico, que no llegó a cortarse, parecía ralentizarse para contemplar una escena rápidamente disuelta por las autoridades.

Activistas de Greenpeace retirando la lona tras la aparición de los Bomberos y la Policía.
(ABC)
En un comunicado, Greenpeace ha recordado al presidente del Gobierno «su compromiso con el cierre nuclear». «En Greenpeace no dudamos de su buena memoria, seguro que se sabe muy bien el calendario de cierres: la primera central nuclear en la lista es Almaraz en 2027 y luego progresivamente el resto de las centrales españolas hasta terminar con Trillo en 2035. También seguro que es consciente de las consecuencias: si no las cierra, el admirado modelo energético español, basado en el sol, el viento y el agua; se va al traste. Además, sabe que para cerrarlas todas hay que seguir desplegando el tridente de la transición: renovables, almacenamiento y redes», señalan.
