Conseguir abrirse paso en la agenda de Hannah Einbinder (Los Ángeles, 31 años) es de una complejidad directamente proporcional al increíble momento que vive esta actriz y cómica que debutó en pantalla hace tan solo cinco años en la serie Hacks y que estrena ahora su primera película, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma (en España en cines a partir del 9 de octubre). En ella interpreta a una prometedora directora encargada de relanzar una franquicia de terror que una vez protagonizó una diva a la que daba vida Gillian Anderson. Cuando logramos charlar, hace tan solo un mes que Hacks ha llegado a su final, y Einbinder ha visitado el Festival de Cannes, donde inauguró la sección Una cierta mirada con esta película dirigida por otra promesa del nuevo cine indie, Jane Schoenbrun (El brillo de la televisión).
Top, pantalones y cinturón, todo de CAROLINA HERRERA, y zapatos de SAINT LAURENT BY ANTHONY VACCARELLO.THOMAS WHITESIDE
Pocos días después de esta entrevista, se anunciarían las nominaciones a los Emmy, que se celebrarán en septiembre, en los que Einbinder vuelve a estar nominada y en los que Hacks ha sumado 24 nominaciones por su quinta temporada, un récord en la categoría de comedia. En la agenda de la actriz hay premios, reconocimientos, viajes, una promoción endiablada y un compromiso y activismo que no abandona. Responde por Zoom desde su coche, aparcada. “Venimos de recoger mascarillas”, explica enseñando la prueba a cámara. “Hay un incendio químico en una planta de refrigeración de alimentos en Los Ángeles, llamada Lineage. Y está en un barrio lleno de gente y casas, en Boyle Heights. Es una locura”. Ella llevaba ya días compartiendo información en redes, ayudando a asociaciones locales… En general, su perfil en Instagram está más cargado de denuncias sociales y humanitarias, de reivindicación de la visibilidad y diversidad queer, de apoyos a políticos demócratas y organizaciones no gubernamentales, que de promoción de sus trabajos o de curiosidades sobre ella. Su vida y su intimidad se las guarda para convertirlas en material de monólogos. Comenzó sobre los escenarios de los clubs de comedia angelinos, en noches de micrófono abierto que sufragaba trabajando de día en una cafetería. Tuvo la suerte de que una productora del Late Show de Stephen Colbert la escuchara y le ofreciera un hueco en el programa. Se estrenó unos días antes del confinamiento por la pandemia. Y precisamente esos días también realizaba el casting de Hacks para interpretar a Ava Daniels, la egocéntrica guionista imposible de callar contratada para rejuvenecer el show de la gran dama del humor Deborah Vance, a la que da vida Jean Smart. Desde fuera, el mundo de Hannah Einbinder ha cambiado por completo, pero ella asegura que todo sigue más o menos igual. Sentada en su coche, bebiendo un café con hielo, sin maquillaje, con una camiseta de deporte vintage, suena creíble. Es auténtica, fresca y original. Es la nueva definición de lo cool en Hollywood.
Top, cinturón y pantalones, todo de TOM FORD.THOMAS WHITESIDE
Pregunta. ¿Ha tenido tiempo suficiente para descansar y reflexionar sobre lo que ha significado Hacks o sobre lo que viene?
Respuesta. Sí. Llevo un par de meses de promoción y he podido sentarme a hablar en entrevistas sobre la sensación de dejar atrás el trabajo y lidiar con su final, es agradable procesarlo en tiempo real. Intenté asimilar el final de Hacks lo mejor que pude durante el rodaje, pero la verdad es que solo se asimila cada fase a medida que llega. No hay forma de prepararse para lo que viene. Probablemente fui la primera en llorar en el trabajo por el final de la serie [risas].
P. ¿Estrenar Campamento Miasma cerca del final de Hacks es perfecto para lidiar con la ansiedad del “y ahora qué”?
R. Sí, a veces nuestra vida como actores puede parecer extremadamente ajetreada, pero luego experimentas esta tranquilidad totalmente opuesta. Ahora mismo me siento como si tuviera una abundancia de oportunidades. Estoy muy agradecida de que estas experiencias converjan. Y trato de encontrar la manera de crear un poco más de equilibrio en la polaridad de este trabajo.
Traje de SAINT LAURENT BY ANTHONY VACCARELLO.THOMAS WHITESIDE
P. ¿A pesar de su aún corto currículo se siente libre y liberada de poder elegir lo que quiere hacer a continuación?
R. Para mí es importante intentar, en la medida de lo posible, mantener el nivel de calidad que he tenido el privilegio de alcanzar entre estos dos proyectos. Y no solo el nivel de calidad, sino también la profundidad de la colaboración en sí. Trabajé en Hacks durante seis años, y las personas con las que hice la serie se convirtieron en parte de mi familia. Pasar de Hacks a hacer mi primera película con Jane, y conectar con ella de una manera tan profunda, son experiencias increíblemente excepcionales, no solo por su calidad, sino también por la cercanía que se crea entre colaboradores. Y eso es algo muy importante para mí. Quiero sentir que hay una razón para hacer el trabajo que hago. Mientras busco proyectos que me hagan sentir bien, también busco personas con las que me sienta bien.
P. Trabajar solo con gente con la que uno conecta es una conclusión a la que suelen llegar los actores tras años de experiencia. ¿Cree que es una cuestión generacional, que antes ni se plantaban, o es algo personal?
R. Ese un punto interesante: Paul W. Downs, Jen Statsky y Lucia Aniello, los creadores de Hacks, tienen la misma edad. Así que creo que quizás entraron en la industria sin tener ninguna conexión con el enfoque tóxico de la vieja escuela. Y creo que eso podría ser un factor, pero también influye el tipo de personas que son. Me siento muy afortunada de haberme topado con ellos.
P. El primer casting de Hacks lo hizo un día antes de que estallara la pandemia, cuando aún tenía 24 años…
R. Bueno, yo estoy teniendo ahora recuerdos… [interrumpe enseñando las mascarillas que lleva estos días por Los Ángeles].
Abrigo de GIVENCHY.THOMAS WHITESIDE
P. Gracias a Hacks ha dejado de ser una persona anónima… ¿Cómo ha cambiado su vida en términos prácticos?
R. Pues, en parte, gracias a que empezamos a rodar en el confinamiento y estrenamos en cuarentena pude mantener mi vida normal más tiempo. Mi incursión en la fama no fue convencional. La mayoría de mis amigos son de la universidad, otros son cómicos con los que empecé antes de la serie y mi mejor amiga es del instituto. Pero, claro, mi vida también se ha ampliado en muchos sentidos.
P. ¿Para bien o para mal?
R. Por un lado, estoy en una posición en la que puedo hacer un trabajo creativo muy gratificante, y es un privilegio que valoro muchísimo. Pero también creo que la fama es, en gran medida, una experiencia deshumanizante.
P. ¿Y cómo se enfrenta a esa deshumanización?
R. Intento mantener mi vida sencilla. Y tengo suerte porque la mayoría de la gente que se me acerca es muy amable y pertenece a mi comunidad. Hay gente queer y mujeres, y en muchos casos, ambas cosas a la vez. Gente que me respeta y me comprende.
P. Esa comunidad no la ha generado solo con su trabajo, sino también con lo que comparte en sus redes sociales, un perfil muy comprometido. De hecho, el final de su discurso al recoger el Emmy, se hizo viral :“Adelante Birds, a la mierda ICE y Palestina libre”.
R. Creo que nuestra cultura le da demasiada importancia a la fama y a las celebridades. En mi opinión, es responsabilidad de las personas con visibilidad llamar la atención sobre lo que realmente importa: preservar la vida humana. Ya sea en Palestina o en Boyle Heights, aquí en Los Ángeles, cuando una empresa como Lineage pone en peligro a la gente, todo está conectado. El punto de conexión es el capitalismo. Para mí, la mejor manera de aprovechar esa visibilidad es centrar la atención en lo que es importante.
P. Susan Sarandon denunciaba este año en España que por su activismo político la han vetado y ninguneado en Hollywood. Javier Bardem fue el único que dijo algo sobre Gaza en los Oscar… ¿No tiene miedo de las consecuencias por su activismo? ¿Ha sentido represalias?
R. No me planteo si hay consecuencias. Siento un profundo respeto por Javier, por Susan y por todas las personas que hablaron antes que yo. Ella fue de hecho una de las pocas que lo hizo y eso está relacionado con la respuesta que recibió. Y también diré que, como judía que soy, me beneficio de cierto privilegio al hablar específicamente sobre Gaza. Porque por mucho que lo intenten, cualquier acusación de antisemitismo en mi contra resulta infundada. Sigo los pasos de quienes hablaron antes que yo. Muchas de esas personas contribuyeron a que yo reflexionara sobre el sistema de creencias que había heredado.
P. ¿Sigue siendo una postura valiente hoy en Hollywood?
R. No creo que la cobardía de los demás deba ser el criterio para juzgar la valentía. No creo que lo que hago sea valiente en absoluto. Es racional. Y el hecho de que otros sean cobardes no significa que lo que yo haga sea valiente. Creo que los valientes son los palestinos que hablan, como Mahmoud Khalil, que fue detenido por el ICE por defender a su pueblo. Y, por supuesto, la gente de Gaza es valiente. Yo vivo con un inmenso privilegio. En mi opinión, hablar de Palestina como lo hago es lo mínimo que puedo hacer.
P. ¿Y de dónde viene su activismo político?
R. Me conciencié políticamente en la universidad cuando Bernie Sanders apareció en escena y se postuló para presidente. Yo estaba estudiando y empecé a reevaluar mi ideología, que antes identificaba como más liberal. Eso me abrió las puertas para entrar en la escena cómica del este de Los Ángeles al graduarme, que estaba muy ligada a la organización de izquierdas y la ayuda mutua. Hacíamos espectáculos benéficos y colaborábamos con organizaciones locales. Después todo ha estado intrínsecamente ligado a mi arte.
Abrigo y medias de CELINE.THOMAS WHITESIDE
P. ¿Su activismo fue contagiando a Ava, su personaje en Hacks?
R. Ava ya estaba completamente definida cuando me eligieron para la serie. Ava es un reflejo de Paul, Jen y Lucia y su sistema de creencias. Usan ese personaje para comunicar gran parte de su ideología, que coincide con la mía. Es una feliz coincidencia que provengamos del mismo lugar ideológico.
P. Esta última temporada ha sido especialmente crítica… Por ejemplo, en el capítulo contra el technobro que intenta venderles la IA para crear comedia. ¿Cómo ve el presente y el futuro del arte entre estas grandes corporaciones tecnológicas?
R. No pinta bien. Pero creo que, con suerte, veremos un aumento de la resistencia y gente que se oponga a la integración de la IA en el arte. Aquí es donde los boicots son muy efectivos. Entender que si algo usa IA, no podemos apoyarlo. Entender que si los estudios reciben dinero de esas entidades, es difícil apoyarlos. Es decir, todos en nuestra industria tenemos cierto grado de complicidad con estos sistemas, simplemente porque trabajamos para grandes corporaciones. Y eso es difícil de afrontar. Francamente, no tengo una respuesta. Es algo que me atormenta y en lo que pienso todos los días. Me da vueltas la cabeza. Solo tenemos que intentar resistir lo mejor que podamos. A eso he llegado.
Abrigo, medias y botas, todo de GIVENCHY.THOMAS WHITESIDE
Hija de Laraine Newman, guionista y cómica, miembro de la generación fundacional de Saturday Night Live, y del director Chad Einbinder, Hannah se define como humorista, judía, bisexual, de izquierdas. En aquel monólogo con el que debutó en Stephen Colbert y que luego llevó en parte a su especial Hannah Einbinder: A tomar viento, comienza explicando que su madre la tuvo con 42 años, que sus padres no se casaron porque no quisieron, que su madre era la que ganaba el dinero. Habla de su abuela que salió del armario, de su TDAH medicado en la juventud que la llevaba como una zombi hasta que llegaron la universidad, la comedia y la marihuana, de lo competitiva que era como animadora en el instituto… No se deja detalle y le saca punta a su vida.
P. Hacks nació para reflexionar sobre los límites de la comedia y explorar lo que significa ser mujer en el humor. ¿Ya no hay dudas de que las mujeres podemos ser graciosas?
P. Hay una frase genial en la serie que dice Deborah Vance. Está en una rueda de prensa cuando anuncian que ella va a ser la nueva presentadora del late night. Y todos le preguntan sobre ser mujer, por su edad, pero no por su trabajo. Se frustra. Y suelta: “No soy una mujer. Soy cómica”. Yo lo entiendo. Creo que lo que Hacks pretende, en mi opinión, es simplemente eliminar la palabra “mujer” del concepto “cómica” porque crea una especie de calificativo innecesario. Y creo que así es como se sienten muchos artistas de grupos marginados: etiquetados externamente como diferentes cuando en realidad solo intentan crear, como los demás. Así que no pienso en si la gente considera graciosas a las mujeres o no.
P. Pero en estos años se ha convertido en referente para las que vienen, recogiendo el legado de las anteriores.
R. El legado no es algo que me preocupe. Intento tomar decisiones que me hagan sentir bien y colaborar con gente a la que quiero. Pero sí es verdad que es muy positivo e importante tener representación. Y el objetivo final de la representación es la igualdad.
Camisa y pantalones vaqueros, ambos de FENDI.THOMAS WHITESIDE
P. Ahora viene su primera película y como protagonista. Campamento Miasma es una deconstrucción de los estereotipos del terror, género que le encanta a su madre.
P. Sí, mi madre es una gran fan del terror, así que he visto mucho, pero no tanto slasher, mis gustos siempre se inclinaron más hacia Carpenter, Stephen King, algo sobrenatural pero cómico. Creo que el terror y la comedia están muy ligados. La reacción al miedo y a la risa a menudo van de la mano, como en esta película. Pero lo que más me conectó con lo que Jane [Schoenbrun] quería contar fue la historia en torno a la disociación y el sexo en general.
P. De hecho el eslogan es: “Si la película se vuelve demasiado real, siempre puedes apagarla”. ¿Qué significa?
R. Tiene que ver con estar presente y tener el control de uno mismo en relación con los demás en un contexto sexual y en sentido general. Es una alegoría del consentimiento. La película es como un caballo de Troya. Es divertida y luego te das cuenta de que estás hablando de temas muy profundos.
Camisa vaquera de FENDI.THOMAS WHITESIDE
P. ¿El cine tuvo importancia en su infancia y formación?
R. Sí, en mi caso, desde muy pequeña, veía dibujos psicodélicos de Nickelodeon. Tengo TDAH y tenía mucha energía de niña, y creo que Jim Carrey canalizó eso de una manera con la que conecté, y traté de ser como él y eso se convirtió en un método para hacer reír a mis padres y aumentar mi autoestima.
P. ¿Y qué hay de la moda? Sus apariciones en las alfombras rojas también son originales y diferentes.
R. Es algo para lo que recibo mucha asistencia [risas]. Mis amigos dicen que me visto como Adam Sandler en mi vida diaria: mal. Pero cómoda. He aprendido mucho sobre la moda como forma de arte.
P. Y cuando pase Campamento Miasma… ¿Cuáles son sus planes?
R. Tengo un par de cosas entre manos y estoy sembrando semillas. Sigo haciendo stand-up. La interpretación me ha permitido tomarme mi tiempo, lo cual es un regalo, porque soy muy lenta escribiendo. Los monólogos fueron mi primer amor y una vía de escape muy útil para expresar muchas de las cosas que pienso. Nunca los dejaré.
Hannah Einbinder lleva traje y zapatos de SAINT LAURENT BY ANTHONY VACCARELLO.THOMAS WHITESIDE EQUIPO
Estilismo Fabio Immediato
Maquillaje Kara Bua (A-Frame)
Peluquería Jerrod Roberts (The Wall Group)
Diseño de set Peter Gueracague
Producción Cristina Serrano
Producción local Josh Carter y Andy Ellithorpe
Asistentes de fotografía Jacob Messex y Seu Trinh
Asistente de estilismo Hannah El-Zein