Oficialmente sin entrenador ni director deportivo, el nuevo Barça sigue tomando cuerpo y este viernes se anunció el regreso del polivalente uruguayo Agustín Ubal, de 22 años, 1,98 metros y con la importante y valiosa condición de ‘cupo’.
El charrúa es el quinto fichaje anunciado tras el interior finlandés Olivier Nkamhoua y tres estadounidenses: los bases Justin Robinson y Umoja Gibson (pasaporte búlgaro sin haber debutado con la selección) y el pívot Josh Nebo (nacionalizado esloveno). Los siguientes podrían ser los aleros estadounidenses Stanley Umude (nacionalidad nigeriana) y Tyrese Martin.
Con Ubal se repite lo sucedido el verano pasado con el argentino ‘Juani’ Marcos, con Ian Barrufet y Dani Fernández en el balonmano, con Dídac, Miquel Feixas, Eric Martel, Sergio González y Pol Pacheco en el fútbol sala o con Sergi Llorca y Sergi Aragonès en hockey patines, entre otros. Es decir, repescar a antiguos canteranos.

Agustín Ubal dio un gran paso adelante en Manresa / EFE
Agustín Ubal será el primer uruguayo de la sección con ficha del primer equipo, con el que ya tuvo minutos en la temporada 2020-21 a las órdenes de Sarunas Jasikevicius. De hecho, participó en la estadía en Encamp junto a otras promesas como Michael Caicedo y completó la pretemporada con la primera plantilla.
El compatriota de Jayson Granger (a día de hoy sigue en el Estudiantes de Primera FEB) y de Bruno Fitipaldo (Lenovo Tenerife) alternaba el baloncesto con el fútbol y con el taekwondo, pero acabó siguiendo los pasos de su hermano mayor Santiago y acabó en el Club Malvín con ocho años. Allí empezó a destacar y llamó la atención de muchos ojeadores.
Sin embargo, el Barça se adelantó a todos en gran parte gracias a Mateo Rubio, quien dirigía al junior azulgrana y ayudaba a Diego Ocampo en el filial de LEB Plata en el curso 2019-20. Su ventaja es que en 2014 dirigió a la selección de Uruguay tras una temporada en el Club Trouville del país charrúa. Antes, había sido octavo con España en el Mundial sub’19 en 2007.
Sus contactos en Uruguay fueron clave para la incorporación de Ubal con 16 años para jugar en el junior, aunque el verano siguiente ya pasó al filial de la actual Segunda FEB. En ese primer curso lo entrenó Mateo Rubio, pero Diego Ocampo no lo perdió de vista y entre todos decidieron ponerlo de base (llegó como escolta).
Esa decisión arriesgada permitió a ‘Agus’ dar un paso adelante importante en su formación, hasta el punto de que Saras lo hizo jugar de director de orquesta en los minutos que le dio en el primer equipo en el curso 2021-22 (cuatro de Liga Endesa y uno de Euroliga) antes de irse cedido al Breogán en marzo de 2022. Después jugó en Bilbao, en Palencia, en Granada y en Manresa.
Ubal regresa tras promediar 9,6 puntos, 3,4 rebotes y +10,6 de valoración, casi el doble del +5,4 del curso anterior en Palencia. En su reencuentro con Diego Ocampo en Manresa, el internacional uruguayo jugó de ‘dos’ y hasta de ‘tres’, pero demostró que puede subir la bola con solvencia. Para ello fue clave el trabajo que realizaron años atrás Mateo Rubio y Ocampo. Seis años después, cumple su gran sueño. «Mi aspiración siempre será jugar en el Barça», dijo a SPORT en 2023.