Bernuy de Porreros extiende una imaginaria alfombra roja a las empresas que van a asentar su producción en esta localidad del cinturón metropolitano de Segovia. … Puede parecer algo simbólico, pero sobre el terreno y en los despachos, los gestos son tangibles y reales. Desde que echara a andar la idea de la ampliación del polígono de Los Hitales, el Ayuntamiento ha sabido jugar sus bazas. La ubicación y un precio muy competitivo, entre otras manos ganadoras. Alicientes muy suculentos para atraer actividad industrial. Además, contaba con un as en la manga, que es que la mitad del suelo a desarrollar era de propiedad municipal, lo que ahorraba y agilizaba tramitaciones y evitaba embarrarse en expropiaciones.

Esa alfombra roja se desenrollará para dar la bienvenida a una de las apuestas más ambiciosas que se ha fijado en este área y que, si todo va según lo previsto, en torno al próximo mes de noviembre empezará la construcción de su planta.

La localidad, y por ende la provincia de Segovia, saluda la futura implantación de una importante compañía alemana vinculada al sector de la automoción. Y no, no construye automóviles. Su facturación está más relacionada con la fabricación de complementos. Esta compañía, sobre cuyo nombre las partes implicadas en hacer realidad su presencia en Bernuy de Porreros prefieren aún mantener el misterio, está calificada en los planes diseñados por la Administración regional para la ampliación de Los Hitales como de «interés estratégico».

Más trabajo y más vecinos

Algunas de las dimensiones del desembarco germano justifican esa definición, con lo que conlleva. De momento, lo poco que dejan entrever de su llegada es que generará unos 400 empleos directos en dos fases, a los que habrá que añadir los vinculados de manera indirecta a la actividad que lleve a cabo en tierras segovianas, lo que puede elevar la creación de trabajo hasta el medio millar de puestos. Y con ello, más riqueza y el asentamiento de familias, el aumento de población y, a raíz de esa previsión de auge demográfico, más y mejores servicios para la localidad.

Es una cadena de beneficios para un municipio que el pasado año ya sumaba más de 1.300 habitantes empadronados. Subido en una ola en clara tendencia ascendente se aproxima sin prisa pero sin pausa a los 1.400. Fue en 2022 cuando el entonces equipo de gobierno al timón del Ayuntamiento, dirigido por la alcaldesa Yolanda Benito, comenzó a mover el manzano. Su sucesor el frente del Consistorio, Adolfo Santamaría, se ha volcado en dar el impulso definitivo y en contar con el apoyo de la Junta. Hace tan solo cuatro años, Bernuy de Porreros apenas rebasaba la barrera de los 900 vecinos, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Cuáles son los reclamos de Bernuy

A través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León -Somacyl-, que ejerce de promotor, los vientos han soplado a favor de causa gracias también a la inyección inversora procedente de la Administración regional, que declaró de interés regional el proyecto de ampliación del polígono de Los Hitales, una herramienta para librar de trabas los trámites y encauzar la financiación.

Mientras, el Ayuntamiento ha jugado -y sigue haciéndolo porque continúa atendiendo las llamadas de mercantiles que preguntan por la segunda fase que está por licitar- su papel de intermediario entre empresas interesadas y la Junta, amén de favorecer la creación de suelo industrial.

¿Cómo lo ha hecho? Pues además de tasar el metro cuadrado más económico que en otras áreas en expansión, la agilidad en las autorizaciones también le confiere una ventaja con respecto a otras entidades locales que intentan captar industria para diversificar sus economías. Por ejemplo, frente a los 150 euros por metro cuadrado que se pedía en el frustrado intento de desarrollar Prado del Hoyo, dentro del término municipal de Segovia, el polígono de Los Hitales ofrecía el metro cuadrado a 20 euros. Siete veces más barato.

20

euros

el metro cuadrado es el precio que ofrecía el Ayuntamiento de Bernuy de Porreros a las empresas que se interesaban en instalarse en la ampliación del polígono de Los Hitales.

Asimismo (y aunque dicen que las comparaciones son odiosas), mientras una licencia de obras en la capital puede demorarse más de un año, con la desesperación de promotores que incluso desisten de levantar sus proyectos en la ciudad como consecuencia de esas tardanzas. Estos retrasos son la diana de los dardos críticos de sectores como el de la construcción o de profesionales como los arquitectos o los ingenieros técnicos industriales. Por su parte, en Bernuy de Porreros el visto bueno municipal que enciende la luz verde para empezar a edificar se hace de rogar mucho menos, por lo que los logros también se ven antes.

Y además hay que añadir la bendición y las partidas presupuestarias de la Junta de Castilla y León y la presencia de Drylock, que desde el minuto uno se ha colocado como locomotora del proyecto de ampliar Los Hitales, ejerciendo de empresa tractora y polo de atracción de otras actividades y de cientos de empleos si se tienen en cuenta proveedores e infraestructuras logísticas.

Un traje a medida

Estos reclamos son esas las alfombras rojas simbólicas que extiende la localidad para captar la atención y facilitar el asentamiento de nuevas empresas en la expansión de su área industrial, ya sean nacionales o de capital extranjero. La envergadura de la propuesta planteada por los alemanes para su instalación en Bernuy ha requerido de esos gestos para confeccionar a medida su desembarco. Entre ellos, la superficie: 126.000 metros cuadrados.

Y en ese afán de favorecer su llegada, también tienen cabida la introducción por parte de la sociedad pública regional de modificaciones pertinentes en el contrato de obras de la urbanización de la ampliación de Los Hitales elaborado antes de que existiera demanda concreta de suelo por parte de ningún operador identificado.

La primera fase de la ampliación está prácticamente finiquitada. El alcalde cifra en aproximadamente cuarenta las compañías que se reparten las parcelas a lo largo del millón de metros cuadrados que conforman la superficie habilitada. Y «con las que están esperando la segunda ya se cubriría lo que queda» de la inicial. Más de quince compañías han contactado con el Consistorio por preguntar por la nueva fase que está por licitar y que extenderá aún más el área industrial a lo largo y ancho de unos 675.745 metros cuadrados, hasta Valseca.

675.745

metros cuadrados

es la superficie prevista para la segunda fase de la expansión del polígono industrial de Los Hitales, en Bernuy de Porreros. La primera constaba de un millón de metros cuadrados.

Para terminar de cerrar la primera fase, Adolfo Santamaría detalla que hay entre 20.000 y 40.000 metros cuadrados de la ampliación sobre los que está negociando Somacyl para completar el ‘vecindario’ de compañías. En lo que respecta a la urbanización que va aparejada a la expansión del polígono, el alcalde especifica que «se está terminando de pintar las calles» del complejo empresarial. «Luego se empezará con la carretera de Bernuy y la rotonda».

Y es que la ampliación de Los Hitales va de la mano de la construcción de nuevas infraestructuras. Las viarias son clave. A finales del pasado año, salió a licitación la adecuación de los accesos desde la carretera SG-V-2226 y desde la autovía SG-20, una actuación llamada a mejorar la llegada al municipio y a reforzar la conexión del suelo industrial con las vías de alta capacidad del entorno. Fue adjudicada a la UTE Herrero Temiño y Asfaltia en marzo. El plazo establecido en el pliego para la realización de estas obras es de doce meses. El contrato salió con un presupuesto de 3,1 millones de euros (IVA incluido), y la oferta ganadora se hizo con él por 2,9 millones.

La intervención contempla, en primer lugar, la construcción de un nuevo ramal de conexión entre la SG-20 (calzada izquierda) y una primera glorieta ubicada en la SG-V-2226. Este nuevo acceso incorporará el correspondiente carril de cambio de velocidad para deceleración, además de otro paralelo. El proyecto también actúa sobre el tramo de la carretera SG-V-2226 comprendido entre los puntos kilométricos aproximados 0,455 y 2,228. En ese ámbito se proyecta la construcción de tres nuevas glorietas cerradas de acceso al polígono industrial.

Otra de las infraestructuras promovidas por Somacyl consiste en una nueva estación depuradora de aguas residuales para tratar las producidas área empresarial, un tanque de tormentas para gestionar las lluvias recogidas en los nuevos viales y el emisario de vertido encargado de llevar las aguas hasta el arroyo de San Medel. Estas obras también están adjudicadas y resueltas por un importe de 4,3 millones de euros a la UTE compuesta por Civis Global y Avan Integral. La formalización del contrato se produjo en septiembre del año pasado.