David Broncano siempre ha sido un apasionado de la montaña. Algo que ha heredado de sus padres, especialmente de su progenitor, quien ha tenido siempre una vinculación muy estrecha con la naturaleza debido a su trabajo en Jaén. Es por eso que hace unos años, el presentador de La revuelta decidió comprarse una casa, junto a su pareja, en la Sierra de Gredos, en la provincia de Ávila, que tiene como segunda residencia y donde disfruta junto a su familia.

La pareja ha adquirido varias propiedades en la zona para dar forma a su vía de escape perfecta del bullicio de Madrid. El complejo se ubica en el término municipal de Cebreros (Ávila), concretamente en la exclusiva urbanización Caldas de Guisando. Esta zona fue levantada en los años 80 sobre terrenos del marquesado de Guisando y es famosa por garantizar la máxima privacidad, seguridad y discreción a sus residentes.

El refugio de Broncano está en Ávila

David Broncano casas ávilaDavid Broncano y Silvia Alonso en enero de 2025, tras cuatro años de relación. | Europa Press

Lo mejor para ellos es la logística: está a poco más de una hora y veinte minutos en coche de Madrid, lo que les permite ir y volver en el día si el ritmo de las grabaciones del programa lo exige. Broncano y Silvia Alonso han ido ampliando su terreno de forma estratégica, comprando hasta tres parcelas colindantes. Se trata de un chalé unifamiliar de más de 300 metros cuadrados construidos, distribuidos en dos plantas y está rodeada por una impresionante parcela de 4.500 metros cuadrados, que sumada al solar y a la otra casa que adquirieron previamente, hace que tengan una finca de más de 10.000 metros cuadrados (una hectárea) blindada de miradas ajenas.

Aunque los precios en la zona varían, viviendas de este calibre en ese entorno natural —con piscina, entornos ajardinados y vistas espectaculares— se valoran notablemente, ofreciendo un confort moderno en mitad de la montaña. Quienes sigan al presentador saben que es un apasionado de los deportes de aventura, el ciclismo de montaña y la naturaleza, por lo que la ubicación no es casualidad. La finca colinda con las estribaciones orientales de la Sierra de Gredos, el Valle del Alberche y está muy cerca de los pantanos del Burguillo y de San Juan, ideales para practicar deportes acuáticos en verano. Muy cerca se encuentra la Reserva Natural del Valle de Iruelas, un paraje espectacular que cuenta con una de las mayores colonias de buitre negro de Europa.

Gastronomía, naturaleza y un enclave privilegiado

Cuando se escapan a la zona, aprovechan para disfrutar de la provincia. De hecho, se de dejarse ver por Ávila capital disfrutando de restaurantes locales de alta cocina con conciencia ecológica —como el famoso Barro del chef Carlos Casillas—. La zona donde David Broncano ha fijado su búnker rural es el Valle del Alberche y la Tierra de Pinares, una comarca natural al este de la provincia de Ávila que ejerce de transición perfecta entre la Sierra de Gredos y la Sierra de Guadarrama. Se encuentra a casi 200 kilómetros, donde tienen fijada su residencia.

Lo que hace especial a esta zona es su enorme riqueza hídrica en mitad de un entorno montañoso. El río Alberche vertebra el valle y deja a su paso rincones espectaculares. El Embalse del Burguillo y el Pantano de San Juan —este último compartiendo orilla con Madrid— bordean la zona. En verano se llenan de vida gracias a sus playas de agua dulce y a la práctica de deportes náuticos como el piragüismo, el paddle surf o la vela. A tiro de piedra de Cebreros se encuentra este bosque mágico, famoso en toda España. Es un reducto de castaños centenarios —con el famoso ejemplar El Abuelo, de más de 500 años— que en otoño se convierte en un espectáculo visual de tonos dorados y ocres, atrayendo a miles de senderistas y amantes de la micología.

Una imagen de la Sierra de Gredos.

La joya de la corona natural de la comarca es la Reserva Natural del Valle de Iruelas. Es una garganta de montaña protegida, densamente poblada por pinos laricios, de un valor ecológico incalculable. Es especialmente famosa a nivel internacional por el birding —avistamiento de aves—, ya que alberga una de las colonias de buitre negro más importantes de Europa, además de águilas imperiales. Para alguien que busque perderse con la bici de montaña o haciendo trekking sin cruzarse con un alma, este es el lugar. El municipio de Cebreros, donde se ubica la urbanización de Broncano, no es un pueblo fantasma de la sierra, sino una villa con mucha solera, carácter e historia.

La zona vive un auténtico boom gastronómico gracias a la recuperación de viñedos viejos de alta montaña. Sus vinos, elaborados principalmente con uva Garnacha (tintos) y Albillo Real (blancos), están ganando un enorme prestigio en el sector vitivinícola por su frescura y su carácter granítico y mineral. Cebreros es el pueblo natal del primer presidente de la democracia española actual. De hecho, allí se puede visitar el Museo de Adolfo Suárez y la Transición, ubicado en la restaurada Iglesia Vieja de la localidad. En el vecino término de El Tiemblo se encuentran los Toros de Guisando, unas célebres esculturas de piedra zoomorfas talladas por los vettones (un pueblo celta) en el siglo II a.C., famosas también por ser el lugar donde Isabel la Católica fue proclamada heredera de Castilla.

David Broncano, Marcos Martínez "Grison" y Ricardo Castella. GtresDavid Broncano, Marcos Martínez ‘Grison’ y Ricardo Castella. | Gtres

El motivo por el que muchos rostros conocidos, empresarios y altos cargos eligen urbanizaciones como Caldas de Guisando en esta zona es la arquitectura integrada. A diferencia de los masificados PAU de las afueras de Madrid, aquí las parcelas son enormes, las casas se camuflan entre la roca de granito y los pinos piñoneros, y se garantiza una privacidad total gracias a la orografía del terreno.