Martyna Kubka confirma los pronósticos y conquista el Araba World Tennis Tour tras imponerse a Justina Mikulskyte por 5-7, 6-3 y 6-3 … en una final de máxima exigencia que se prolongó durante dos horas y veintitrés minutos. La polaca, número 221 del ranking WTA y primera favorita del torneo, supo rehacerse después de ceder un primer set, que llegó a tener al alcance de la mano pero que logró imponerse tras encontrar mayor regularidad para certificar «el triunfo más importante de mi carrera», tal y como expresó ya con la txapela y el trofeo de ganadora en la cabeza.
La final enfrentó dos estilos bien diferenciados. Kubka basó buena parte de su tenis en la potencia de un servicio que volvió a convertirse en su principal argumento ofensivo. En los primeros juegos, cada turno de saque le permitió acortar los puntos y encontrar golpes ganadores con rapidez. Mikulskyte, en cambio, llevó el partido hacia intercambios más largos, movió a su rival de lado a lado y encontró comodidad en el fondo de la pista central de la Peña Vitoriana.
Un ace en el primer servicio marcó la hoja de la polaca, que desde un inició dejó claras sus intenciones. Sin embargo, pronto se vió superada por acumular demasiados errores no forzados ante una Mikulskyte, número 242 en el ranking, que aprovechó esas dudas para tomar la iniciativa y cerrar la manga con un ace y celebró el 7-5 con un grito de rabia, consciente de la importancia de asestar el primer golpe para no repetir el desenlace del año pasado.
Cambio de tornas
La reacción de la primera cabeza de serie llegó nada más comenzar el segundo set. Kubka dio un paso al frente desde el resto, dispuso de varias oportunidades de rotura y encontró un tenis mucho más constante, sin renunciar a la potencia que caracteriza su juego. La lituana, segunda favorita del torneo, logró poner tierra de por medio y empatar momentáneamente el set (3-3) pero sus esfuerzos quedaron mermados por el mejor tenis de una Kubka cada vez más firme. Dejó de depender únicamente de su servicio y respondió con tres juegos seguidos.
Todo quedó por decidir en el último set. Mikulsyte comenzó mejor y construía sus puntos con paciencia pero una doble falta abrió la puerta al 2-1 a favor de la polaca, que no dudó en aprovechar el impulso. Mantuvo el saque y se situó a un solo juego del título. Allí aparecieron los nervios y llegó a cometer su primera doble falta del partido para dar vida a Mikulskyte. Poco duró. La polaca se encargó de sentenciar el partido para certificar una remontada que terminó por confirmar su condición de favorita del torneo.
La ceremonia de entrega de premios concluyó con un aurresku.
(Rafa Gutiérrez)
Durante la ceremonia de entrega de premios también hubo espacio para el reconocimiento a la joven tenista alavesa Enertiz García, de 16 años. Acto seguido se procedió a la entrega de trofeos junto a una txapela para las finalistas. La subcampeona, con participación en anteriores ediciones, aseguró que «siempre me encanta competir en Vitoria» y considera esta semana como «una de las más bonitas del calendario». Del mismo modo, admitió que «siempre quieres ganar finales, pero no es fácil» y reconoció que «Kubka merecía ser la ganadora». Por su parte, la campeona también resaltó que «las finales nunca son fáciles», recordó que estuvo cerca de caer en cuartos de final ante Han Shi, felicitó a su rival y calificó el título como «el mayor trofeo de su carrera».