La final del Mundial entre España y Argentina celebrada hoy en Nueva Jersey traía consigo un desafío: la presencia de tres jefes de Estado y dos primeros ministros en un evento que ha recibido la máxima seguridad posible por parte de las autoridades federales, en un palco para la Historia.

Encabezaba los mandatarios de los países organizadores el primer ministro de Canadá Mark Carney y su mujer, Diana Fox; una solitaria Claudia Sheinbaum –su marido Jesús Tarriba, primer caballero de México, no suele ser presencia habitual en estos eventos–; y una futurista Melania junto a Donald Trump.

Con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino y su mujer Leena Al Ashqar, ejerciendo de pivote con la representación española, encabezada por los reyes de España, Felipe y Letizia, junto a los que se situaban el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez –sin Begoña Gómez, aunque ya no tiene restricciones de viaje o pasaporte después de la enésima enmienda de la Audiencia Provincial de Madrid al juez Peinado–, y el presidente de la RFEF, Rafael Louzán.

Donald Trump e Gianni Infantino saludan a los reyes Felipe VI y doña Letizia y a Pedro Snchez

Donald Trump e Gianni Infantino saludan a los reyes Felipe VI y doña Letizia y a Pedro Sánchez

ANP/Getty Images

Más allá del cristal blindado que protegía a las máximas autoridades, se podían vislumbrar otras figuras destacadas. Como Carlos Cuerpo, ministro de Economía y acompañante del resto de la Familia Real: la princesa Leonor y la infanta Sofía, junto a miembros de la Selección que ganó el Mundial de 2010. También estaba incluida en la delegación española la primera que apostó por la presencia de España en la final, Milagros Tolón, ministra de Deportes.

Mark Carney Donald Trump Gianni Infantino y Claudia Sheinbaum en la final del Mundial 2026.

Mark Carney, Donald Trump, Gianni Infantino y Claudia Sheinbaum en la final del Mundial 2026.

Eva Marie Uzcategui – FIFA/Getty Images

En los actos previos de la jornada sí había sido visible el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que también tenía previsto acudir a la final en la vecina Nueva Jersey, aunque no protagonizó ninguna de las fotos de autoridades –y, como confirmaron fuentes oficiales mexicanas, tampoco tenía previsto un muy rumoreado encuentro con Sheinbaum–. El que ya había anunciado su ausencia días antes era el presidente de Argentina, Javier Milei, siguiendo tanto supersticiones personales propias como una tradición habitual entre los dignatarios argentinos, poco amigos de dejarse ver en las finales de su selección.