Hay personas cuya historia permanece más allá del tiempo y de las palabras. Marcial Fernández García dejó en Pedrosillo el Ralo mucho más que un recuerdo, dejó un legado de compromiso, generosidad y amor por su pueblo. Ahora, el Consistorio ha querido rendirle un emotivo homenaje con la instalación de una escultura en su honor en la calle Trébol, una obra que mantendrá viva su memoria.

En este sentido, la nueva obra, realizada por el escultor José Ignacio Villar González, rinde homenaje a un hombre que dedicó parte de su vida a mejorar su pueblo. Marcial Fernández García, nacido en Pedrosillo el Ralo el 16 de abril de 1923, creció en una familia marcada por el esfuerzo y el trabajo. Siguiendo ese ejemplo, mantuvo siempre un fuerte compromiso social que quedó reflejado en la donación de parte de su patrimonio a la Fundación que lleva su nombre, creada para apoyar iniciativas de carácter social y cultural.

Durante el acto de inauguración, el vecino Germán Ruiz ha destacado la dimensión de ese gesto: «No lo ofreció el pueblo a un residente, no; lo ofreció a todos». Ruiz ha recordado que Marcial tenía una preocupación especial por el bienestar de sus vecinos y ha señalado que entre sus deseos estaba la creación de un centro de salud y el impulso de una asociación vinculada a la cultura.

La escultura, elaborada en hierro, representa precisamente ese valor difícil de plasmar: la generosidad. Su autor ha explicado que la pieza no busca reproducir la figura de Marcial, sino transmitir mediante formas y volúmenes el significado de su legado. «Representar mediante volúmenes un hecho intangible como es la generosidad es más un ejercicio simbólico que figurativo», ha señalado José Ignacio Villar González durante la presentación de la obra.

El elemento principal de la composición es el círculo, una forma que para el escultor simboliza la unión y la protección. «Es un abrazo, una forma de mostrar afecto y sentimientos que vinculan a Marcial Fernández García con Pedrosillo el Ralo», ha explicado Villar González. En el centro de la pieza aparece un vacío que representa lo inmaterial, el altruismo y la generosidad, rodeado de estructuras geométricas que aportan fuerza y presencia al conjunto.

Por su parte, Julia García, presidenta de la asociación La Rebollada, ha recordado que la figura de Marcial ya había sido reconocida anteriormente con una placa conmemorativa en la sede de la entidad. «Marcial está suficientemente reconocido, pero no importa volver a dar las gracias una vez más por su legado», ha afirmado, al tiempo que ha animado a los vecinos a continuar participando y fortaleciendo la asociación.