Es un póker de lujo. Un cuarteto del máximo nivel que la inmensa mayoría de equipos de la Euroliga desearía tener. De hecho, buena parte de los clubes de la máxima competición continental suspirarían por contar siquiera con uno de ellos. Calidad, talento, experiencia y una capacidad anotadora fuera de lo común. Pura dinamita.
Se trata de Wade Baldwin y de los recién incorporados este verano Shane Larkin, Trent Forrest y Shavon Shields. Cuatro jugadores con pasado azulgrana. Una prueba más de que el Baskonia sigue siendo una de las grandes fábricas de talento del baloncesto europeo.
La histórica sucursal que durante años tuvo en Estambul ha cambiado incluso de continente dentro de la ciudad. Ha pasado del lado europeo, donde el Anadolu Efes convirtió el Buesa Arena en uno de sus principales caladeros, a la parte asiática del Bósforo, donde ahora es el Fenerbahce el que reúne a algunas de las estrellas que explotaron definitivamente en Vitoria.
El Efes, que durante casi dos décadas hizo del pabellón de Zurbano uno de sus mercados preferidos para reforzar sus plantillas, se ha quedado este verano sin jugadores con pasado baskonista tras las salidas de Rodrigue Beaubois, Vincent Poirier y Shane Larkin, que ha cambiado de acera en Estambul. El conjunto cervecero mantiene únicamente a Pablo Laso como nexo con un Baskonia que ha marcado buena parte de su historia reciente.
No deja de ser un nuevo reconocimiento al extraordinario trabajo realizado por el conjunto alavés durante las últimas décadas. Pocos equipos en Europa han demostrado una capacidad semejante para detectar talento, potenciarlo y convertir a sus jugadores en piezas codiciadas por las grandes potencias económicas del continente. El Baskonia ha sido, una vez más, un magnífico escaparate.
Erdogan abrió la veda en 2007
Durante muchos años, el principal beneficiado de esa capacidad fue el Anadolu Efes. La conexión comenzó en 2007 con el fichaje de Serkan Erdogan y, desde entonces, el conjunto turco convirtió Vitoria en uno de sus mercados favoritos. Igor Rakocevic, Stanko Barac, Esteban Batista, Milko Bjelica, Thomas Heurtel, Rodrigue Beaubois o Darius Thompson siguieron el mismo camino, mientras que Velimir Perasovic también puso rumbo a Estambul tras conducir al Baskonia a la Final Four de 2016.
La relación fue incluso más allá de los fichajes directos. Años después también acabarían defendiendo la camiseta del Efes otros exbaskonistas como Vincent Poirier, Tibor Pleiss, Zoran Planinic, Kaya Peker, Drew Nicholas o Predrag Drobnjak. Durante casi dos décadas, el club cervecero encontró en el Buesa Arena un auténtico vivero de talento. Ahora, sin embargo, el flujo ha cambiado de dirección y es el Fenerbahce quien ha heredado ese papel.
Este verano es el eterno rival del Efes el que ha encontrado en el Buesa Arena su particular caladero. Cuatro de las grandes estrellas de la Euroliga con pasado baskonista compartirán vestuario la próxima temporada en el lado asiático del Bósforo con el Fenerbahce.
A Wade Baldwin se han el ‘traidor’ Shane Larkin, Trent Forrest y Shavon Shields durante este verano repleto de fichajes galácticos
Tres son directores de juego
Ahí está Wade Baldwin, que afrontará su tercera temporada en el Fenerbahce convertido en uno de los referentes del campeón de Europa en 2025.
El base estadounidense abandonó el Baskonia en el verano de 2022 tras completar una brillante campaña en Vitoria. Después de dos cursos en el Maccabi Tel Aviv recaló en Estambul, donde ha terminado de consolidarse como uno de los mejores directores de juego del continente. En la última Euroliga firmó unas medias de 13 puntos, 3 rebotes y 4,4 asistencias para 14,4 créditos de valoración.
Baldwin compartirá ahora la dirección del juego con dos bases que también dejaron una profunda huella en el Buesa Arena. El primero es Shane Larkin, uno de los exteriores más determinantes de la última década en Europa.
El de Ohio baskonista durante la campaña 2016-17, llega procedente del Efes tras conquistar dos Euroligas consecutivas y firmar este curso 14,8 puntos, 2,6 rebotes, 4,6 asistencias y 17,3 de valoración.
Junto a él estará Trent Forrest, MVP de la última Copa del Rey y una de las grandes sensaciones del Baskonia durante la última temporada. El de Alabama cerró el ejercicio con 10,2 puntos, 2,8 rebotes, 4,6 asistencias y 12,9 créditos de valoración.
El póker de ases lo completa Shavon Shields, otro de los grandes aciertos del Baskonia en el mercado. El alero, que defendió la camiseta azulgrana entre 2018 y 2020 antes de convertirse en una referencia del Armani, aterriza en el Fenerbahce avalado por otra notable temporada, en la que promedió 12,2 puntos, 3,5 rebotes, 2 asistencias y 12,6 de valoración.
Con Baldwin, Larkin, Forrest y Shields, el Fenerbahce ha reunido un cuarteto que resume a la perfección la capacidad del Baskonia para detectar y moldear talento de élite. Si durante años el Efes fue la gran sucursal azulgrana en Estambul, ahora el testigo pasa a su eterno rival. El Fenerbahce se ha convertido en el nuevo destino de referencia para las estrellas que un día brillaron en el Buesa.