Antes, durante y después de la finalísima del Mundial de fútbol, mucho se ha hablado y escrito sobre la manera de jugar y afrontar los partidos de la selección argentina de fútbol. Se ha elogiado su enorme contagio y vinculación con un país, con un pueblo, que está padece la política, especial, complicada, poco querida y compartida, que mantiene el presidente ultraderechista Javier Milei y que depositó toda su fe e ilusión en la selección que lideró Leo Messi.
Se ha dicho mil veces que Argentina ganaba por la camiseta, por pundonor, por coraje, por pelea, por no rendirse nunca, ni doblar la rodilla jamás. Tanto la final frente a España como, sobre todo, su lamentable final de partido y su comportamiento en la celebración de la selección española, que fue muy superior a la albiceleste, ha provocado una enorme crítica a nivel mundial.
Uno de los deportistas más importantes de Argentina, un auténtico mítico, el baloncestista Manu Ginóbili, de 48 años, nacido en Bahía Blanca (Argentina), ganador de la medalla de oro de los JJOO de Atenas-2004, donde derrotó al poderoso equipo de EEUU en la final y poseedor, nada más y nada menos, que de cuatro anillos de la NBA con los San Antonio Spurs (2003, 2005, 2007 y 2014), felicitó en sus redes a la selección española por su “merecidísimo” título y también agradeció a la selección argentina todo lo que le han dado a la afición en estos últimos años: “Desde que nací, ustedes jugaron su sexta final en 13 Mundiales. Casi una cada dos. Una auténtica locura”.
“Ellos (España) siempre jugaron igual de bien, pero nosotros enloquecimos un poco, por nuestro afán de ganarlo todo con coraje y huevos. Y no es así: se gana jugando bien y, luego, si queréis añades huevos y coraje, pero se gana jugando bien»
Pero, cuando DirectTV de Argentina, la plataforma de ‘streaming’ del país de Ginóbili, le preguntó por la manera de jugar los partidos de Argentina, el campeón argentino, ahora asesor de jugadores jóvenes en los Spurs y experto en inversiones de riesgo, fue muy duro con la manera de afrontar los partidos de sus compatriotas.
“Ellos (España)”, ha comentado Ginóbili en DirectTV, “siempre jugaron igual de bien, pero nosotros enloquecimos un poco, por nuestro afán de ganarlo todo con coraje y todo eso. Y eso nos pasa habitualmente en nuestro país, donde siempre pensamos que todo se gana con huevos”.
“Y, no, no, se gana jugando bien”, insistió el laureado jugador de baloncesto argentino, “y, luego, si queréis, le podéis agregar huevos y coraje, pero se gana jugando bien. Por momentos creímos que le podíamos dar la vuelta al resultado ‘pecheando’ y empujando. Y no, no, eso, a veces, no alcanza”.
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