La composición corporal y el riesgo cardiometabólico están directamente marcados por las diferencias de sexo en cuanto a la distribución de la grasa, el riesgo metabólico y la prevalencia de comorbilidades relacionadas con la obesidad.Por lo general, los hombres tienen una mayor acumulación de grasa intraabdominal en comparación con las mujeres, …



La composición corporal y el riesgo cardiometabólico están directamente marcados por las diferencias de sexo en cuanto a la distribución de la grasa, el riesgo metabólico y la prevalencia de comorbilidades relacionadas con la obesidad.

Por lo general, los hombres tienen una mayor acumulación de grasa intraabdominal en comparación con las mujeres, siendo la grasa visceral abdominal un factor de riesgo para la alteración de la homeostasis de la glucosa, la dislipidemia y el síndrome metabólico (SM).

De tal forma,  los hombres con obesidad tienen casi 32 veces más probabilidades, y las mujeres, más de 17, de cumplir los criterios del SM en comparación con las personas de peso normal. Así se desprende de un reciente estudio llevado a cabo en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale en Connecticut (EEUU). El trabajo tuvo como objetivo evaluar las disparidades de género en las características de los pacientes, incluyendo la presencia de comorbilidades relacionadas con la obesidad, las tasas de complicaciones y la pérdida de peso después de la cirugía bariátrica.

Los investigadores pudieron comprobar que, en general, los hombres presentaban más problemas de salud antes de someterse a una cirugía bariátrica y perdían menos peso después de la misma. Las mujeres posmenopáusicas mostraron un patrón similar, pero en menor medida. La cirugía bariátrica, también llamada cirugía metabólica, es una operación que modifica el sistema digestivo para ayudar a perder peso.


Según se señala en el estudio, publicado en la revista ‘Clinical Nutrition’,  antes del procedimiento, los hombres y las mujeres posmenopáusicas presentaban más problemas de salud, como hipertensión, diabetes tipo 2 y dislipidemia, que las mujeres premenopáusicas.

Los investigadores pudieron comprobar que dos años después de la cirugía, aproximadamente 1 de cada 5 hombres no había alcanzado el umbral comúnmente utilizado para una pérdida de peso exitosa: una pérdida de al menos el 20 % del peso corporal total, en comparación con aproximadamente 1 de cada 11 mujeres premenopáusicas.

«Una explicación plausible para la mayor prevalencia de enfermedades cardiometabólicas en hombres y mujeres posmenopáusicas que se someten a cirugía bariátrica es el aumento de la grasa visceral», según destacó  Mirelle Serlie, profesora de Medicina Interna, y Endocrinología y Metabolismo en la Facultad de Medicina de Yale.

La diferencia entre los tipos de grasa acumulada es que mientras la visceral se acumula en la parte profunda del abdomen, alrededor y entre los órganos, lo que se manifiesta como una mayor circunferencia de cintura. Este tipo de distribución de grasa se asocia con un mayor riesgo de desarrollar afecciones como enfermedades cardiovasculares o diabetes, la grasa subcutánea se encuentra directamente debajo de la piel.

La elegibilidad para la cirugía se basa principalmente en el IMC; sin embargo, «dicho índice no refleja necesariamente la composición corporal y funciona solo como una medida indirecta de adiposidad», según la prof. Serlie, quien considera que existe una tendencia a considerar la circunferencia de la cintura debido a los riesgos asociados.

Si bien los hombres con mayor circunferencia de cintura pueden no tener un IMC tan elevado, dicha experta recomienda que los médicos consideren las intervenciones para la pérdida de peso en hombres de forma temprana, antes de que se manifiesten los problemas de salud relacionados con la obesidad.

En definitiva, los hallazgos principales resaltan el beneficio potencial del tratamiento temprano de la obesidad y la derivación de hombres y mujeres posmenopáusicas, y generan conciencia de que estos grupos presentan con mayor frecuencia una composición corporal desfavorable y una carga de enfermedad significativa.