Geroa Pentsioak explicó ayer a DV que el impacto de un eventual cierre de la comercializadora independiente de electricidad catalana Holaluz –que atraviesa serios … problemas después de que el Gobierno central haya iniciado los trámites para extinguir su habilitación oficial para vender energía y de que su cotización en Bolsa haya sido suspendida– sería en todo caso «residual». En concreto, de «alrededor de un millón de euros», que es el valor a día de hoy de los títulos de la firma que están en manos de la EPSV, según explicó su director general, Jordan Saenz.
Una cifra, la de ese millón, dijo, que contrasta enormemente con los 3.600 millones de euros de patrimonio que atesoran a fecha de hoy sus fondos de inversión, y que queda también muy lejos de, por ejemplo, las plusvalías generadas por sus operaciones sólo en el día de ayer (15 millones) o de los 192 millones en que se ha revalorizado en lo que va de año el primero de sus dos vehículos de inversión.
Holaluz no ha sido la mejor inversión de Geroa, que entró en la empresa (en la que llegó a controlar algo más de 6%) en el año 2019 con diez millones de euros y de la que tiempo después vendió un paquete importante a inversores privados con una plusvalía, según el directivo, de cuatro millones.
En cualquier caso, las discrepancioas con la gestión de la firma, capitaneada por sus fundadores y socios principales (Oriol Vila, Ferrán Nogué y Carlota Pi) no tardaron en aflorar.
De hecho, en 2024 la EPSV (junto con el fondo Axon, otro accionista de la comercializadora) se negó a firmar las cuentas de Holaluz al entender que no reflejaban fielmente la situación de la empresa. Las desavenencias continuaron después, y GEroa ha ido vendiendo más acciones; una tarea complicada puesto que la compañía se ha ido devaluando y nadie quiere esos títulos, que apenas tienen liquidez.
Clientes
Quienes puede que no estén tan tranquilos son los 140.000 clientes que a día de hoy conserva Holaluz. Sin embargo, el suministro está más que garantizado. Y es que al tiempo de iniciar el expediente, la la Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico abrió una vía para traspasar a esos clientes a lo que se denomina un ‘comercializador de referencia’; esto es, a Iberdrola, Endesa, Repsol o Naturgy, con el objetivo de asegurar el suministro.
En una comunicación al mercado, Holaluz señaló que la apertura del expediente del procedimiento de extinción de la habilitación «se trata de un trámite administrativo puntual dentro del marco regulatorio del sector, que la compañía está gestionando conforme a los procedimientos habituales». Y añadió que se espera contar con una solución en los próximos días.