El sexo puede influir definitivamente en el proteoma en numerosas enfermedades, desde neurológicas hasta cardiovasculares. En el cáncer, suele asociarse con la incidencia, la progresión y la respuesta terapéutica, así como con las características del genoma y el transcriptoma del tumor.Evaluar el impacto del sexo en el proteoma del cáncer …
El sexo puede influir definitivamente en el proteoma en numerosas enfermedades, desde neurológicas hasta cardiovasculares. En el cáncer, suele asociarse con la incidencia, la progresión y la respuesta terapéutica, así como con las características del genoma y el transcriptoma del tumor.
Evaluar el impacto del sexo en el proteoma del cáncer ha sido, precisamente, el objetivo de un reciente estudio en el instituto estadounidense de investigación biomédica Sanford Burnham Prebys Medical (EEUU). Los investigadores tenían interés de averiguar, en concreto, qué ocurre en las células para provocar estas diferencias en el entorno canceroso.
El resultado del trabajo, publicado en ‘BMJ Oncology’, revela que en el caso del cáncer de pulmón se observan mayores diferencias proteicas según el sexo que otros tipos de cáncer con datos disponibles. «El adenocarcinoma de pulmón destacó por sus marcadas diferencias en los niveles de proteínas según el sexo», según el autor principal y coautor del estudio, Trevor Zhu, profesor asistente de investigación en el Centro Oncológico Sanford Burnham Prebys, designado por el NCI. «El otro tipo de cáncer de pulmón que estudiamos, el carcinoma de células escamosas, presentó cambios más moderados».
Para su investigación buscaron diferencias basadas en el sexo en los datos de secuenciación de proteínas de 934 pacientes con cáncer que representaban ocho tipos de cáncer. Su primer paso fue analizar las células normales vecinas de las células cancerosas.
Cuando el equipo de investigación realizó este estudio, pudieron buscar diferencias basadas en el sexo en los datos de secuenciación de proteínas de dichos pacientes que representaban ocho tipos de cáncer. Su primer paso fue analizar las células normales vecinas de las células cancerosas.
Las comparaciones revelaron que el adenocarcinoma de pulmón presentaba las mayores diferencias basadas en el sexo, con 901 proteínas que se encontraron en abundancia variable entre las muestras de pacientes masculinos y femeninos.
El equipo de investigación observó, además, que el carcinoma de células claras renal, el adenocarcinoma ductal pancreático, el carcinoma hepatocelular y el glioblastoma presentaban diferencias moderadas según el sexo en los tipos y cantidades de proteínas en las células tumorales. En cambio, no se encontraron diferencias significativas en el adenocarcinoma de colon ni en el carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello.
Los autores concluyeron destacando la necesidad de realizar más secuenciaciones de proteínas en muestras tumorales clínicas para impulsar investigaciones adicionales.
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